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Portugal

Su estancia en Portugal: sol, playa y el océano Atlántico

Un clima suave, 3.000 horas de sol al año y 850 km de magníficas playas bañadas por el océano Atlántico hacen de Portugal un destino ideal en cualquier estación.

En este país, que es también uno de los más viejos de Europa, encontrará una gran diversidad de paisajes, numerosas actividades de ocio y un patrimonio histórico y cultural muy rico. En Portugal, tradición y modernidad se mezclan en total armonía. La gastronomía, los buenos vinos y un pueblo particularmente hospitalario son sin duda atractivos turísticos innegables que seducirán a los visitantes desde el primer momento.

En Portugal, quizá más que en ningún otro lugar, la tierra y el océano han forjado una identidad particular, muy diferente de la de sus vecinos españoles, lo que algunos han llamado «la singular especificidad portuguesa». Tierra oceánica por excelencia, Portugal edificó ahí su historia y sus mitos y posee uno de los pasados históricos más ricos. Curiosamente, este pequeño país (su superficie es aproximadamente una sexta parte de la de Francia) sorprende no obstante por su diversidad y la riqueza de sus paisajes.

Portugal es uno de los destinos predilectos no solo por su suave clima oceánico y sus apreciados vestigios, sino también por la calurosa acogida de sus habitantes que le invitan a descubrir este pequeño rincón de Europa, bañado por el Atlántico. Una experiencia única para disfrutar totalmente en un hotel Logis durante de su estancia en Portugal.

Los sitios turísticos en Portugal son numerosos y muy variados. Encontrará lugares maravillosos que no puede perderse, como Lisboa y Oporto. Una estancia en el Algarve es igualmente imprescindible. Sin olvidar la belleza del archipiélago de las Azores o de Madeira con su clima primaveral durante todo el año. Durante su estancia, no deje escapar la oportunidad de visitar el faro Cabo da Roca, que es el punto más occidental del continente europeo.

Estancia en Lisboa

Déjese llevar por el encanto portugués en Lisboa con sus pequeñas callejuelas y sus sitios turísticos más destacados como la Torre de Belém, Alfama, el Castillo de San Jorge, el Teatro Nacional Doña Maria II. ¡No dude en pasar varias noches en uno de los hoteles Lisboa!

Un fin de semana de encanto en Oporto

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la ciudad de Oporto es también la segunda ciudad más grande del país. Esta última alberga un centro histórico con gran encanto, clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es el barrio de la Ribeira, un precioso laberinto de pequeñas y estrechas callejuelas que llevan hasta el río, el Duero. ¡El lugar ideal para su estancia en Oporto!

Célebre también por su famosa bebida del mismo nombre, el oporto, la ciudad alberga un rico patrimonio histórico así como iglesias y monumentos excepcionales, como la catedral de Porto (La Sé de Porto) o la iglesia de São Francisco. En Oporto son igualmente visitas imprescindibles de estilo moderno la Casa de la Música (Casa da Música) y el museo de Serralves. ¡Es difícil no dejarse seducir por Oporto!

Farniente y naturaleza durante su estancia en el Algarve

Si va hacia el sur, debe hacer un alto en el Algarve y disfrutar de las maravillosas playas y del suave clima de esta región. Destino turístico de Portugal por excelencia, el Algarve es el lugar ideal para una estancia inolvidable. Descubra lugares increíbles como Sintra, que alberga dos de los tesoros más importantes de Portugal: el Palacio Nacional de Sintra sin olvidar el Palacio da Pena.

El parque natural de Formosa y la famosa reserva de Catro Marim son otras visitas imprescindibles de este destino: los amantes de la naturaleza sabrán apreciar sin duda la tranquilidad de estos lugares.

En 1914, seis apariciones de la Virgen María dieron a conocer al mundo entero la localidad de Fátima, un pequeño pueblo que en la actualidad atrae a miles de peregrinos todos los años.

Óbidos, una bella localidad del Algarve, es famosa por la belleza de sus murallas y de su castillo. La ciudad de Batalha alberga el célebre monasterio de Batalha, clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Otra visita recomendable durante su estancia en el Algarve es el monasterio dominico de Santa Maria da Vitoria, otro lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Una estancia gastronómica en Portugal

Excelente, abundante y muy económica, esos son los tres adjetivos que mejor describen la cocina portuguesa. Esta se complementa perfectamente con sus excelentes vinos. Los pescados y el marisco son otro pilar de la gastronomía nacional. Pescados asados y mariscos (abundantes a lo largo de toda la costa) le dejarán un recuerdo inolvidable de la cocina portuguesa.

Respecto a los platos de carne, no deje de probar un plato típico del país: el famoso estofado portugués, una sabrosa combinación de carne y legumbres. Si se encuentra en el norte, podrá igualmente degustar las tripas o la feijoada. El aceite de oliva, de gran calidad, está siempre presente en los platos y acompaña a la perfección las 1001 recetas de bacalao.

Por último, Portugal ofrece vinos de gran calidad. Pero no se engañe, el oporto no es el único gran vino nacional. Los vinos del Douro, del Alentejo y muchos otros caldos son igualmente excepcionales.

¿Preparado para descubrir Portugal durante su próxima estancia? Es el momento de reservar su hotel Portugal y aprovechar las riquezas del territorio y de la gastronomía nacional.

Países Bajos

Logis Hôtels - Votre séjour aux Pays-Bas

Su estancia en Holanda

Su estancia en Holanda es la ocasión ideal para descubrir un país a menudo desconocido si exceptuamos la ciudad de Amsterdam. ¿Sabía que Holanda cuenta con ocho lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO? Las diferentes regiones holandesas son tierras de contrastes y gran diversidad, con una identidad cultural propia a cada una de ellas. Déjese llevar por su deseo de conocimiento. 

Estancia en Holanda: el descubrimiento de un patrimonio cultural rico y variado

Su estancia en Holanda es la ocasión ideal para descubrir la riqueza de las diferentes regiones de esta tierra ganada al mar. Las ciudades holandesas siempre son los grandes clásicos de los atractivos turísticos del país, cada una de ellas con su personalidad propia.

·         Amsterdam y su red de canales recientemente declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sus numerosos museos y su ambiente singular.

·         Maastricht, cuna de Europa, donde se puede pasear por el mero placer de recorrer sus encantadoras callecitas y sus famosas tiendas de antigüedades. Maastricht es famosa además por su gastronomía y sus cinco restaurantes con «estrella».

·         La Haya es una ciudad de contrastes, glamurosa y clásica a la vez, pero sofisticada y abierta al mundo. La ciudad cuenta con más de treinta museos y si usted goza de un espíritu festivo, debe saber que, en junio, La Haya rebosa de festivales durante tres semanas.

·         Rotterdam es el centro del arte contemporáneo, del diseño y la moda, una ciudad a la última en continuo movimiento.    

Holanda: un país rico y de gran belleza, que se puede descubrir a pie, en bicicleta o siguiendo el curso de los canales

Todos tenemos en mente una postal de Holanda con los campos de tulipanes, los molinos y los grandes quesos. Esta imagen no deja de ser un tópico que debe romper descubriendo más allá del estereotipo.

En Holanda, la bicicleta, más que un medio de transporte, es una manera de vivir. Hay casi tantas bicicletas como habitantes en este país con más de 15 000km de carriles-bici. En el transcurso de las estaciones, en primavera el cicloturismo es la mejor manera de descubrir los campos floridos en la región entre Heiden y Haarlem o, en verano, los lugares más bellos del país. Sobre la bicicleta puede sentirse como Don Quijote al ataque de los molinos que se suceden sin cesar por toda Holanda.

Las 32 hectáreas y los 15km de senderos hacen del parque Keukenhof, a 32 km de Ámsterdam, el lugar perfecto para practicar senderismo. Los tulipanes, narcisos, jacintos y lirios suponen un encanto incomparable en todos los sentidos. Al año se plantan aquí unos 7.000.000 de bulbos. Atención, este parque sólo abre durante dos meses al año, en primavera.

Los amantes de los deportes náuticos disponen de la región de los lagos frisones para disfrutar de la «semana de Sneek». A partir de la primera semana de agosto, Holanda alberga uno de los más grandes acontecimientos de vela. Durante 14 días se celebran regatas con embarcaciones históricas de bajo fondo. 

Su estancia gastronómica en Holanda

Como bien sabe, la Fédération Internationale des Logis ofrece estancias gastronómicas. Holanda no es la excepción a la regla. La cocina holandesa, poco conocida, está presente en sus distintas variedades regionales. Los amantes del queso conocen Holanda como «el otro país del queso», donde se celebran importantes mercados de queso en ciudades pintorescas como Alkmaar, Gouda y Edam.

Holanda es un país volcado al mar y en su cocina tradicional el pescado y los mariscos ocupan un lugar importante (ostras de Zelanda, diferentes especialidades de arenques, etc.). No deje de descubrir además los impresionantes cocidos holandeses.

En la zona de Maastricht se pueden degustar platos típicos como el Zoervleis (carne marinada), Huidvleis (queso de «cabeza») y el Rommedoe (queso de gusto y aroma muy marcados).

El delta del Escaut es un buen lugar para degustar las diferentes especialidades de la provincia de Zelanda (ostras y mejillones de Zelanda, tortitas, anguila ahumada y vino de grosellas).

Le invitamos a descubrir nuestra selección de Logis para su próxima estancia en Holanda.

Luxemburgo

Logis Hôtels - Votre séjour au Grand Duché de Luxembourg

Su estancia en Luxemburgo, entre la naturaleza y un patrimonio bien conservado.

Luxemburgo es sinónimo de patrimonio arquitectónico bien conservado y paisajes diversos, numerosas actividades culturales, deportivas y turísticas. Síganos por los caminos que llevan al valle de los siete castillos, a la pequeña Suiza, al Mosela o a la región de las tierras rojas.

Estancia en Luxemburgo, en el corazón verde europeo.

Una estancia en Luxemburgo encantará a los amantes de la naturaleza y el conocimiento. Cerca de la capital, Luxemburgo se extiende en un auténtico vergel, en campos que se pierden en el infinito y los dos bosques de Bambësh y Grengewald, el paraíso de los amantes del senderismo y la bicicleta. El norte del país, las Ardenas luxemburguesas,  las altas llanuras y los valles boscosos propicios para el descanso le están esperando. Los parques naturales del Our y la Alta-Sure le ofrecen igualmente numerosas actividades deportivas. En el este, la región de Mullerthal, llamada la pequeña Suiza, le ofrece un panorama excepcional de colinas rocosas, bosques exuberantes y rocas de arenisca por donde cruzan los senderos de marcha y las pistas para bicicletas se dispersan en decenas de kilómetros. Los amantes del vino tomarán la ruta de los vinos que atraviesa el valle del Mosela, jalonada por los encantadores pueblecitos vitícolas. Para terminar, en el sur del país, aparecen las tierras rojas, a causa del mineral de hierro extraído de la tierra, que testimonian el pasado siderúrgico e industrial de la región.

Estancia en Luxemburgo: patrimonio cultural e histórico

Su estancia en Luxemburgo es la ocasión ideal para descubrir un patrimonio excepcional. En cada rincón de la ciudad de Luxemburgo encontrará los vestigios milenarios del castillo, así como la red de galerías subterráneas y las casamatas bajo los “cimientos” rocosos de la capital. Siga su visita por el palacio ducal, de estilo mudéjar, residencia del gran duque construida en el siglo XVI. El país cuenta además con un patrimonio religioso importante. Los amantes de la arquitectura podrán admirar la catedral Nuestra Señora de Luxemburgo, de estilo renacentista y barroco. En la basílica de San Willibrord de Echternach, una cripta alberga el sarcófago del patrón del gran duque. En Rindschleiden, en las Ardenas, la abadía benedictina está decorada con frescos que datan de los siglos XV y XVI. Para terminar, los apasionados por la historia apreciarán los 109 castillos medievales presentes en el país, muestra de un pasado glorioso y algunos de ellos perfectamente restaurados como Clervaux, Vianden o Beaufort, mientras que otros han sufrido los embates del tiempo, como ocurre con Dudelange, Koerich o Useldange. De visita obligada es el valle de los siete castillos, el cual, en 24 km a las afueras de Luxemburgo, reúne los más bellos ejemplos de la arquitectura medieval. Este recorrido turístico está flanqueado por pequeños pueblos pintorescos y en perfecto estado de restauración y conservación.

El Mosela le recibe para una estancia enológica

La región vinícola del Mosela le invita a descubrir sus vinos blancos secos y de aguja, cuya fama ha traspasado las fronteras del Gran Ducado. Durante una estancia en Luxemburgo, no dude en pararse en los pequeños pueblos de tradición vinícola para visitar las bodegas que le sorprenderán por la calidad de sus cepas de las denominaciones de origen luxemburguesas. En el corazón de Ehnen, pueblo vinícola imprescindible, podrá admirar las impresionantes mansiones patricias.

¿Sueña con viajar por Luxemburgo? Los hoteles Logis le dan la bienvenida durante todo el año para colmar su deseo de conocimiento de este magnífico país.

Italia

Logis Hôtels - Vivez la dolce vità en Italie

Viva la dolce vità en Italia

Su estancia en Italia le lleva al corazón de un país testigo de una riqueza artística ancestral. Reviva la historia de un pueblo fuera de lo común, desde los vestigios más antiguos de Roma y Pompeya al Museo degli Uffizi de Florencia, pasando por la magnificencia de los palacios venecianos.

Una estancia en Italia supone el descubrimiento de un patrimonio cultural e histórico excepcional.

Tiziano, Rafael, Miguel Ángel, Boticelli... todos estos artistas han contribuido ampliamente a la creación del patrimonio pictórico y escultórico italianos. Durante su estancia en Italia, no deje de visitar Venecia, para admirar las suntuosas fachadas de los palacetes venecianos y déjese llevar por la curiosidad hasta el interior de esas joyas de la arquitectura medieval y renacentista de techos decorados con pan de oro y pinturas sublimes en su gran mayoría. No falte a su cita en el Puente de los suspiros, que conducía a los condenados desde los jueces a sus guardianes. En Murano, la isla del vidrio, haga una parada para descubrir esta industria.

En Roma, le espera la majestuosidad del coliseo, los mercados de Trajano, junto a las termas de Caracalla… durante su paseo por la historia antigua. En Pompeya, los amantes de las ruinas romanas se deleitarán con el espectáculo de la ciudad invadida por las cenizas del Vesubio en el año 79 a. C. Los mosaicos, las pinturas y la vida en la ciudad han permanecido “congelados” en el tiempo desde entonces, como si la catástrofe hubiera ocurrido ayer mismo.

Por todas partes, las iglesias surgen como setas, testigos del fervor religioso de los italianos. En Roma, en Santa María del Trastevere, podrá admirar los fabulosos mosaicos restaurados bajo el papado de Inocencio III. En San Giovanni in Laterano, la segunda iglesia de Roma en cuanto a su superficie, podrá contemplar la nave de 130 metros de longitud. Y no dejará de ir a San Pedro, desde luego, donde se maravillará con las extraordinarias dimensiones de la cúpula de la basílica y del cuerpo del edificio. No se irá sin haber visto la Piedad de Miguel Ángel, que constituye la obra maestra de San Pedro de Roma. A un paso, se encuentra la ineludible capilla Sixtina, donde se puede admirar el Juicio Final, pintado en el techo por Miguel Ángel. Para terminar, dese un largo paseo por la ciudad, formule un deseo y arroje una moneda en la emblemática Fontana di Trevi.

En Florencia, capital mundial del arte, podrá admirar la cúpula del Duomo y la de Santa Maria Novella y San Lorenzo. No deje de visitar el Museo degli Uffizi, antiguos departamentos de los Médici, donde podrá admirar los lienzos de los grandes maestros del Renacimiento. No se pierda esa obra maestra de arquitectura que cruza el Arno que es el Ponte Vecchio. Descanse un rato en la calma de los jardines de Bóboli, junto al Palazzo Pitti, donde las esculturas románicas y florentinas jalonan el recorrido.

Estancia en Italia: festivales y carnavales

Italia es un país festivo. Durante el carnaval de Venecia, puede elegir entre convertirse en Arlequín o en Colombina. Este carnaval, que se celebra en febrero, es una fiesta tradicional de la Edad Media, que ha perdurado a través de los siglos y aún sigue siendo una atracción turística importante. En Siena, el palio atrae a las masas todos los meses de julio y agosto, cuando los habitantes de los barrios de la ciudad se enfrentan en una espectacular carrera a caballo en la Piazza del Campo. En Milán, los amantes del arte lírico se dirigirán a la Scala para escuchar las óperas más bellas interpretadas por los más grandes tenores del mundo. Numerosos festivales de música se organizan por todo el país, en Ravello, Verona, Roma, Nápoles…

Estancia gastronómica en Italia

Imposible hablar de Italia sin evocar su patrimonio vitícola y gastronómico. En las faldas del Vesubio crecen las viñas cuyas uvas proporcionan el zumo necesario para elaborar el Lacrima Christi. En Toscana, los amantes del vino pueden degustar el rey de la viticultura local, el chianti. Déjese sorprender, si no, por un vaso de Brunello de Montalcino o de Vino Nobile de Montelpuciano.

En las trattorias y restaurantes, sucumba a los placeres de un menú de inspiración regional compuesto por pasta, minestrone, polenta, carpaccio… acompañados de los famosos grissinis y un risotto. En la costa mediterránea, el pescado y el marisco de todo tipo harán las delicias de los más exigentes gourmets.

¿Le apetece disfrutar de una estancia en Italia? Reserve su hotel restaurante Logis y descubra las mil caras del país.

España

Logis Hôtels - Votre séjour en espagne

Su estancia en España

Su estancia en España está marcada por el sol y la alegría de vivir, por lo que no le resultará difícil comprender por qué España, después de Francia, es el segundo destino turístico del mundo. Puede elegir entre descubrir el patrimonio monumental y el ambiente nocturno de Barcelona y Madriddos de las ciudades más grandes del país, o descubrir regiones como Galicia (Santiago de Compostela, La Coruña, Vigo), Andalucía (Almería, Córdoba, Granada, Sevilla y Málaga) o el País Vasco (Bilbao, Guernica, San Sebastián).

Si prefiere la arena fina y las noches 'a la última', le aconsejamos los alrededores de Salou, Benidorm o Ibiza.

Déjese llevar por su deseo de conocimiento.

Estancia en España: un patrimonio cultural rico y variado a caballo entre Europa y el mundo árabe

Su estancia en España está marcada por el sol y un ambiente festivo donde predominan la música y el flamenco.

Las diversas invasiones, romanas y árabes fundamentalmente, nos han legado tesoros arquitectónicos y lugares de gran encanto. Este país, encrucijada de las civilizaciones europeas y árabes, es culturalmente rico y naturalmente abierto al exterior. El flamenco ilustra a la perfección esta mezcla de diversas culturas que se desarrollaron en España en el transcurso de los siglos.

De visita obligada son las catedrales de Burgos, Barcelona o Granada, pero asimismo lo son la mezquita de Córdoba o las alcazabas andaluzas. Quedará sin duda impresionado por la belleza de los jardines de la Alhambra y los Reales Alcázares.

Los amantes del arte pueden seguir las huellas de los grandes pintores españoles clásicos y contemporáneos, desde El Greco, Velázquez o Goya hasta Miró, Picasso y Dalí

Madrid goza de fama bien merecida por sus extraordinarios museos, como el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía o el Museo Thyssen. Además de sus indudables atractivos culturales, Madrid ofrece el dinamismo trepidante de una gran capital.

Barcelona, cuna de Cataluña, es una ciudad de arquitectura moderna y cosmopolita, situada entre la tierra y el mar, entre la calma y la agitación.

En España se celebran numerosas ferias durante el verano, pues por algo sigue siendo la tierra de la tauromaquia por excelencia.

España y sus centros turísticos

El litoral costero español se extiende por unos 7 883 km entre dos mares diferentes (el océano Atlántico y el mar Mediterráneo). El turismo de playa se desarrolla principalmente en las islas y en la costa mediterránea.

En España existen al menos 20 «Costas» catalogadas. Aquí mencionamos como muestra la Costa del Sol y la Costa Brava, sin olvidar, por supuesto el archipiélago canario, cuyas islas se encuentran en el Atlántico, al noroeste del Sáhara occidental.

En España, si bien los amantes del sol y la «dolce vita» se dirigen sobre todo a las playas mediterráneas, los locos por el surf buscan las mayores olas en el Cantábrico vasco.

Su estancia gastronómica en España

Durante su Estancia en España, comprenderá por qué este país es famoso por su buen vivir. La buena comida forma parte de este arte de saber vivir, donde la cultura gastronómica es tradicionalmente rica.

Las comidas se llevan a cabo bastante más tarde que en Francia. El almuerzo se toma en general a partir de las 14h y la cena nunca empieza antes de las 22h. A los españoles les encanta comer fuera.

España es el productor número uno de aceite de oliva del mundo. La charcutería (jamón serrano, chorizo, etc.), los quesos (de oveja, cabra...) y el marisco ocupan un lugar importante en la alimentación. Al igual que en las demás regiones mediterráneas, los pimientos, el ajo, los tomates y las cebollas constituyen los ingredientes básicos de la mayor parte de los platos.

Cada región posee sus propias recetas tradicionales. Algunas especialidades se han alzado como platos nacionales: la paella, la fabada asturiana, el cocido...

Además de la ineludible paella, no deje de degustar las tapas, que ocupan un lugar preponderante en la tradición culinaria de la Península Ibérica. Todos los cafés, bares o pubs ofrecen estas deliciosas raciones en pequeños platos, compuestas de marisco fresco, chorizo especiado, aceitunas marinadas y las diversas especialidades locales, para tomar con un vaso de sangría helada, un fino, un tinto o una cerveza. Dependiendo de los ingredientes, las tapas se pueden servir frías, a temperatura ambiente o recién salidas del horno.

Es fácil comprender por qué a los españoles les encanta reunirse en un bar para charlar con los amigos, escuchar música o incluso echarse un bailecito.

Le invitamos a descubrir nuestra selección de Logis para su próxima estancia en España.

Belgica

Logis Hôtels - Votre séjour en Belgique

Su estancia en Bélgica

Su estancia en Bélgica le va a permitir descubrir un país de múltiples facetas. Unos paisajes inéditos, unos monumentos de arquitectura fascinante, unas especialidades gastronómicas deliciosas son los mejores argumentos para venir a este “país llano”...

Estancia en Bélgica : descubra un patrimonio variado

Su estancia en Bélgica es la ocasión de impregnarse de la belleza de un patrimonio completamente excepcional. A tan sólo dos horas de París, Bruselas le desvela sus secretos. Pasee por las calles de la capital europea y déjese sorprender por el encanto de la Grand Place, sus monumentos de finales del siglo XIX, obra del arquitecto modernista Victor Horta, o incluso el  museo Groeninge, donde puede contemplar seis siglos de pintura flamenca. No deje de acercarse hasta el celebérrimo Manneken Pis. En Brujas, la Venecia del norte, reme apaciblemente por los canales flanqueados por edificios de ladrillo rojo del estilo gótico típico de la ciudad, admire su torre y vaya después al encuentro de la historia del arte y los grandes pintores flamencos. Al atravesar Bélgica, puede que se cruce con una de las treinta y dos campanarios belgas de estilos románico, gótico o barroco, testigos de la riqueza de un patrimonio belga perfectamente conservado. Descubra, además, los beguinajes flamencos, conjuntos arquitectónicos erigidos en la Edad Media que reagrupan casas, iglesias y jardines.

Bélgica: senderismo en un paisaje variado

A los deportistas y amantes de las salidas a la naturaleza, Bélgica les recibe con rutas de senderismo o bicicleta, al igual que en Flandes o Walonia . Y si desea el agua, por qué no recorrer el canal del Centro en la provincia de Hainault o bien pasear alrededor del Lago de Amor (Minnewater), en las inmediaciones de Brujas o por los lagos de Ixelles, cerca de Bruselas. En verano, disfrute de Knokke, Blankenberge u Ostende, las ciudades costeras del mar del Norte.

Su estancia gastronómica en Bélgica

En Bélgica contará con innumerables ocasiones para degustar el tradicional plato de mejillones con patatas fritas, pero sin duda se sorprenderá de la variedad de platos típicos que podrá saborear en los restaurantes belgas: ensalada y riñones al estilo de Liège, “Bolleke “ en Amberes, “waterzoi” de pescado o pollo en Gante... Las especialidades de marisco se ofrecen por toda Bélgica. Disfrute los bígaros, las gamas y los pescados acompañados de endivias gratinadas o una “carbonnade” flamenca. Los gourmets no dejarán de deleitarse con el famoso chocolate de Brujas, cuya fama sobrepasa ampliamente las fronteras de Bélgica. Podrán, además, acercarse al museo del chocolate para descubrir los secretos de su elaboración. Para terminar, qué sería una comida en Bélgica sin degustar la bebida nacional: ¡la cerveza!

Alemania

Logis Hôtels - Votre séjour en Allemagne

Su estancia en Alemania: gastronomía, patrimonio y naturaleza

Alemania, con sus ciudades fascinantes, sus montañas, bosques y lagos variados y un calendario de festivales a cada cual más interesante, se presenta como uno de los destinos más atractivos de Europa. Desde el mar del Norte a los Prealpes del sur, su estancia en Alemania se anuncia bajo los mejores auspicios entre paseos, degustaciones gastronómicas y turismo urbano...

Estancia en Alemania: la tierra de los germanos le invita a la mesa

Imposible evocar Alemania y no pensar en las salchichas de Frankfurt, los famosos «bretzel» de Múnich o las sabrosas truchas pescadas en las aguas de la Selva Negra. Su estancia en Alemania, además, le brinda la oportunidad de degustar las especialidades de panadería, repostería y bollería, que no tienen nada que envidiar a sus homólogos franceses.

Los amantes de la cerveza podrán disfrutar de las 5.000 variedades que se producen y sirven en las tabernas locales. Para terminar, los amantes del vino podrán apreciar las deliciosas variedades de los viñedos que flanquean el Rin. Y después de una buena comida, opte por un «schnaps», un delicioso y digestivo colofón.

Estancia en Alemania: mercados tradicionales, festivales y fiestas populares

Si se aloja en Alemania durante las festividades de fin de año, le encantarán los mercadillos de Navidad que se organizan en numerosas ciudades. Inmerso en un ambiente festivo y musical, con actuaciones propias de estas fiestas populares, podrá admirar la decoración navideña al pasear por las calles más comerciales. Alemania es, además, el escenario de diversas manifestaciones culturales durante todo el año, tales como la fiesta de los museos, el Carnaval de las culturas de Berlín o los carnavales renanos y alemánicos. Seguro que acude a la célebre fiesta de la cerveza de Múnich en septiembre o a la de Stuttgart.

Estancia en Alemania, en el corazón de una naturaleza pintoresca

Durante su estancia en Alemania, de Baviera a la Selva Negra, pasando por las riberas del Rin y el lago de Constanza, va a vivir momentos únicos e intensos. Los amantes de la naturaleza se verán seducidos por la diversidad de los paisajes alemanes: las playas de la costa, las montañas de mediana altura y las cumbres vertiginosas en los Prealpes, los bosques de una belleza excepcional, en el centro y sur del país... Esta naturaleza, aún en óptimo estado de conservación, es el lugar ideal para relajarse y una invitación al paseo y al descanso. Y si le gusta la bicicleta, se quedará sin duda maravillado con la moderna red de carriles-bici y el gran número de ellos. De hecho, más de 70.000 kilómetros de vías enteramente balizadas atraviesan el país. En Alemania no cabe duda de que va a descubrir una naturaleza excepcional ¡y una fauna y una flora perfectamente conservadas!

Alemania: un patrimonio de excepción

El patrimonio alemán, desde los castillos de las riberas del Rin, que tanta fama le han dado a la Alemania medieval, hasta las catedrales renacentistas que se erigen en Constanza, Múnich o incluso Aix la Chapelle, está repleto de muestras que impresionan. La diversidad de los estilos, desde los medievales al neogótico, pasando por el barroco, el clasicismo... invita a descubrir la arquitectura y la historia alemanas. Su estancia en Alemania quizá le lleve a Berlín, donde podrá admirar la riqueza de la arquitectura clásica. Allí verá la impresionante puerta de Brandeburgo, símbolo de le reunificación de las dos Alemanias; podrá visitar el Berliner Dom, la catedral histórica coronada con una maravillosa cúpula; pasear incluso delante del castillo de Bellevue, residencia del presidente, o el Lustgarden, el jardín de la isla de los museos.

¿Le gustaría descubrir las riquezas de la no tan lejana Alemania? Reserve una habitación en un hotel Logis y disfrute de una atención cuidada y de la hospitalidad de sus anfitriones.

Guayana

Logis Hôtels - Votre séjour en Guyane

Su estancia en Guayana, entre la modernidad y la costumbre

Guayana es una tierra excepcional con un patrimonio natural de gran riqueza que le invita a descubrir una cultura única. Viva la aventura de una estancia en Guayana ¡reservando en un hotel Logis!

Encuentro en el corazón de la selva guayana

La belleza del bosque tropical dejará sin palabras a los amantes de los grandes espacios vírgenes y protegidos. En una superficie de más de 8.000.000 de hectáreas, descubra una biodiversidad vegetal y animal impresionante. Mamíferos, aves, peces y diversas especies arbóreas son todos ellos motivo de admiración y curiosidad para los amantes de la fauna y la flora. Los más aventureros se decidirán por una marcha a través de la selva para disfrutar de todo lo bueno que esconde el río que serpentea por este grandioso espacio natural. ¿Actividades? Pesca, senderismo o un alegre chapuzón. En el corazón de la selva guayana puede que llegue a encontrarse con los pueblos que habitan este pulmón verde ecuatorial. Durante su contacto con los amerindios, los Hmongs o los negros marrones, no deje escapar la oportunidad de iniciarse en sus tradiciones y costumbres ancestrales.

Guayana, entre la historia y la aventura espacial

Disfrute de su estancia en un hotel con encanto para conocer otros lugares que no dejarán de sorprenderle. En Saint Laurent du Maroni, podrá recorrer las huellas de los proscritos. Aún hoy quedan algunos vestigios de las cabañas donde se alojaban los condenados. Algo más lejos, en las islas de Salut, envuelto en sus maravillosas aguas y un delicioso paisaje, le costará recordar que ese lugar fue refugio de los antiguos presos coloniales. Cerca de esta Guayana histórica, puede visitar Kourou y su centro espacial. Los locos por la historia espacial se aventurarán en el museo del espacio y los más afortunados podrán asistir a la preparación y ¡al lanzamiento del Ariane desde un puesto de observación privilegiado!

Guayana, tierra de carnaval

Guayana es, además, una tierra de carnaval. En Cayenne, entre la Epifanía y el miércoles de ceniza, todos los domingos por la tarde podrá asistir a celebraciones en la calle, herederas de la cultura criolla: desfiles de carrozas en trajes tradicionales, música de metales y tambores… La diversión está asegurada en compañía de unos personajes incomparables y llenos de color, como el Touloulou, que representa a la reina del carnaval, los Nég'marrons, vestidos con un kalimbé o pareo rojo, el Zombi boquiabierto, el Jé de harina, vestido de blanco completamente, el Bobi vestido con sacos de arpillera, el Karolin con cola de pie y muy alto, el Lanmo, alegoría de la muerte, el Soussouris, personaje maléfico o el Diab Rouj que aparece el martes de carnaval. Por la noche, déjese llevar por el ritmo del biguine o la mazurka.

El carnaval en Guayana incide sobremanera en la afluencia turística. Reseve su habitación en un hotel Logis y disfrute de la locura carnavalesca en un ambiente confortable y muy acogedor.

Rhone Alpes

Logis Hôtels - Votre séjour en Rhône-Alpes

Su estancia en Rhône Alpes, entre el río y la montaña

Si, como Rousseau, ama «los torrentes, las rocas, los abetos, los bosques negros, las sendas agrestes y duras de subir o bajar…», ¡prepare ya su estancia en Rhône-Alpes!

Rhône Alpes, nexo de unión entre la llanura y la montaña

La región Rhône Alpes ofrece una curiosa unión, la de un río y una cadena de montañas. La región, sutil mezcla de lo inmutable y lo fluido, ofrece todo un abanico de paisajes y, por ende, sensaciones. Dominando el valle del Saône, la Dombes húmeda extiende sus mil lagos hasta la periferia de Lyon.

Al oeste, los viñedos del valle del Ródano gozan de fama mundial, mientras que el este se enorgullece de su Mont Blanc que domina toda la región. Al sur no le faltan argumentos turísticos: la vertiginosa profundidad de las gargantas del Ardèche, la falsa hostilidad del Vercors, la calma extendida del Vivarais…

Rhône Alpes: altura y aire puro

En las pendientes de los Alpes le esperan más de 6.000 kilómetros de pistas de esquí, el mayor terreno esquiable del mundo capaz de satisfacer a los deportistas más avezados. Chamonix, Grenoble y Albertville, estrellas del olimpismo, han sabido, a pesar de sus horas de gloria, permanecer salvajes a la par que acogedoras para todos: los que se emocionan en la nieve, como los que se divierten con los desniveles de las praderas, tanto en primavera como en verano, cuando la región vira del blanco al verde…

La vuelta a los lagos de la Vanoise, senderismo por el Mont d'Aiguille, un paseo en el corazón de los Cévennes, en el Ardèche... los paisajes se suceden todos diferentes, del mismo modo que las aguas, ora apacibles, ora bravas.

Enrabiadas cuando saltan por los grandes saltos en las treinta cascadas del Fer à Cheval, cerca de Sixt en Alta Saboya, impetuosas cuando descienden raudamente las gargantas, hasta hacerse mansas y trémulas en los lagos Léman, Annecy y Nantua.

Vestigios del pasado en Rhône Alpes

Rhône-Alpes, región de arte e historia, ha conservado las huellas de sus sucesivos inquilinos. Prehistóricas en las pinturas murales de la cueva Chauvet; medievales en el fastuoso pueblo de Crémieu; renacentistas en la Bâtie d'Urfé o el barrio Saint-Jean de Lyon, que conoció su época dorada con las sederías…

De visita obligada son además: el castillo de los duques de Chambéry, las fortalezas de la Maurienne, el castillo de Tournon en Ardèche, que domina la ciudad y el Ródano; la abadía cisterciense de Aiguebelle en la Drôme...

Gustos de «bouchon» en los restaurantes de Rhône Alpes

En el menú de sus etapas aparecen la raclette, la fondue y los vinos de Savoie, las «quenelles» con salsa Nantua, el pollo de Bresse con nata o el gratinado dauphinois, sin olvidar los delicados ravioles de Romans. La región ha visto nacer a los grandes chefs que le han dado su merecida fama.

Lyon prefiere invitarle a sus «bouchons» locales donde se da un homenaje con salchichón caliente —natural, trufado o con pistachos— y con callos que aquí llaman «le tablier de sapeur». Dos platos que se acompañan en todos los buenos restaurantes con un buen vaso de Beaujolais o un Côtes du Rhône seleccionado «in situ».

Descubra Rhône Alpes, una región con mil y un encantos, y reserve su estancia en un hotel restaurante Logis.

PACA

Logis Hôtels - Votre séjour en Provence Alpes Côte d’Azur

La estancia en Provenza-Alpes-Costa Azul, marcada por la diversidad

¿Desea desconectar en Provenza-Alpes-Costa Azul? Alójese en la región más visitada de Francia y disfrute de la diversidad de sus encantos: cigarras en el viento, olivares en terrazas, lavandas violetas, altas montañas y un mar turquesa… Entre todas las Provenzas, usted decide.

Provenza-Alpes-Costa Azul: historia, geografía y botánica

Su estancia en Provenza-Alpes-Costa Azul es la ocasión ideal para descubrir siglos de historia. En sus orígenes colonia griega, provincia romana, anexionada por los francos, de reino a marquesado, principado y estado condal... la región es provincia francesa tan sólo desde el siglo XVI.

Del Ventoux a la Camarga, del Comtat Venaissin a las gargantas del Verdon, del valle de Queyras a las playas del Esterel... es difícil evocar una única Provenza. De norte a sur, las llanuras del Ródano y del Durance son dominadas por los Alpilles, la Sainte-Victoire, la montaña de Lure, la Sainte-Baume, el macizo del Lubéron, el de Les Maures, el Esterel... Las sierras de Les Écrins, del Ventoux y del Mercantour se pierden en los Alpes del sur.

Esta diversidad orográfica va acorde con la variedad de un bosque que tapiza los cinco departamentos: abetos, piceas y coníferas en la montaña; olivos, cipreses y lavandas en las colinas; plátanos y pinos mediterráneos junto al mar.

Provenza-Alpes-Costa Azul: ¡aquí se quedaron los artistas!

Una estancia en Provenza-Alpes-Costa Azul le permite además admirar la luz de la región, aún más pura y limpia los días de mistral. La luz conquistó a los pintores. ¿Qué le parece salir del monte Ventoux, del mirador donde Joseph Meissonier esbozó las finas arcadas de la ciudad de los papas?

Un poco más al sur, Saint-Rémy-de-Provence inspiró a Van Gogh, triste inquilino de los hospicios del pueblo. En la carretera de Aix-en-Provence, llegue hasta Martigues, ciudad amada por los vanguardistas, Dufy y Picabia, quienes posaron su caballete en las riberas del lago de Berre. En Marsella, Saint-Tropez o Toulon, respire los paisajes marinos de Cézanne, Manguin o Courdouan...

Provenza-Alpes-Costa Azul, un paisaje tan variado como encantador

El encanto de Provenza consiste también en elegir entre la Camarga, Marsella y sus pequeñas calas, las ciudades costeras del Var y los senderos del interior...

De Les Saintes-Maries-de-la-Mer, muy frecuentadas en verano, escápese por la carretera del Cacharel en dirección a Pioch Badet, en busca de la belleza de sus paisajes. En Arles, pasee por los nostálgicos Alyscamps y en Roussillon, llamada «Delphes la Roja» por Jean Vilar, admire la paleta de colores del sol al atardecer.

Una estancia en Provenza-Alpes-Costa Azul le lleva hasta Aviñón y su calle Vieux Sextier; a Aix-en-Provence, por la avenida Mirabeau, donde puede hacer una escapada a Jas-de-Bouffan para imaginar a Cézanne a la sombra de su cabaña ovina...

No se prive de la belleza oculta en el interior. Saliendo de Orange, llegue a Carpentras, parapetada tras las murallas y a Gordes, cuyo castillo está decorado con lienzos y dibujos de Vasarely o Apt, famosa además por la fruta confitada y las piezas de mimbre.

Otras etapas de visita obligada de su estancia en Provenza-Alpes-Costa Azul: Manosque, tan querida por Giono y Draguignan; la abadía de Thoronet al sur, las gargantas del Verdon al norte y los altos de Niza, donde de nuevo hay que elegir entre el valle del Vésubie y el del Tinée, conocido por sus penitentes blancos. Los más valientes irán por los valles de las maravillas y del Roya.

Artesanía y gastronomía en Provenza-Alpes-Costa Azul

De Moustiers por sus azulejos a Aubagne por su cerámica, de la Camarga por sus sillas de montar, a Queyras por su ebanistería... En las carreteras de Provenza, durante su estancia gastronómica, apreciará el gusto de unos platos ensalzados con un toque de ajo, un hilo de aceite de oliva, el perfume de la albahaca, el alioli, la anchoïade (pasta de anchoas), la bullabesa, o la dulzura de los «calissons» (caramelos) de Aix, los turrones de Sisteron, la miel y los bombones de Puyricard.

Para conservar el recuerdo de los acentos en cualquier momento del año, relea a los maestros: Mistral y Pagnol, Giono y Daudet, Zola y Arène...

¿Desea sol y una tierra excepcional? Reserve su hotel restaurante Logis y déjese seducir por los innumerables atractivos de Provenza-Alpes-Costa Azul.

Poitou-Charentes

Logis Hôtels - Votre séjour en Poitou-Charentes

Su estancia en Poitou-Charentes: naturaleza, tradición y futurismo

¿Sueña con pasar una estancia en Poitou-Charentes? Esta región, bañada por el océano, es la más soleada del oeste de Francia y le invita a disfrutar de sus playas de fina arena o a viajar en el tiempo, hacia el pasado de sus monumentos románicos y al futuro de Futuroscope…

Baños de sol en Poitou-Charentes

Durante el siglo XIX, Royan puso de moda los baños en el mar. Hoy en día, sus cinco playas, protegidas del viento del oeste, continúan atrayendo a aquellos que desean disfrutar de los placeres del mar, el sol y la playa.

Cerca de ahí se encuentran Saint-Georges de-Didonne y Saint-Palais, bordeadas de pinares y encinares; Meschers, empotrada entre dos acantilados frente al estuario de la Gironda y, más al norte, Fouras, Châtelaillon, La Palmyre... Las localidades de veraneo, de ambiente familiar, abundan en esta costa donde van a recalar marineros, windsurfistas y constructores de castillos de arena.

En alta mar, le esperan las islas de Ré, Aix y Oléron, sus interminables playas, su cielo luminoso y su vegetación meridional. La mejor manera de recorrer la isla de Ré es en bicicleta para observar, entre el espigón y la marisma invadida de salicor, las garzas y los gansos salvajes...

En Oléron, los puestos de los ostricultores le permiten degustar las célebres ostras de Marennes-Oléron, cuyo color verde se debe a una pequeña alga llamada «navicelle bleue». De Aix conservará el recuerdo de una pequeña isla sin coches con calles floridas de malvavisco. En la distancia se perfila el fuerte Boyard...

Excursiones en Poitou-Charentes

Junto a las playas del litoral, no deje de pasear por ciudades cargadas de historia: La Rochelle y su viejo puerto al abrigo de tres torreones medievales; Rochefort, cuya Cordelería Real flanquea el Charente; Brouage, antiguo puerto fortificado dedicado al comercio de la sal y desde entonces abandonado por el mar en medio de las marismas; Saintes, la antigua ciudad milenaria de blancas fachadas; La Roche-Courbon y su castillo de la Ruta de los tesoros de Saintonge...

Puede remontar asimismo el valle de la Charente, de Rochefort a Angoulême, a bordo de una pequeña gabarra y sentir el vaivén de las mareas hasta Saint-Savinien, que vale la pena visitar por su viejo puerto batelero y su iglesia de campanario cuadrado. A continuación se perfila Cognac.

En todos los carteles y estandartes... las grandes casas le ofrecen la posibilidad de descubrir sus bodegas y de contarle unos cuantos secretos: la elaboración, el envejecimiento y una pequeña historia. No deje de visitarlas por el placer y el afán por aprender y recuerde que si no es por el error de un viticultor que hace cuatro siglos quemó dos veces su vino en el alambique, el coñac no existiría.

Del arte románico a las marismas de Poitou

¡Descubra el rico patrimonio de Poitou-Charentes! Testigos de una arquitectura nacida en el camino de Santiago, unos seiscientos edificios románicos construidos entre el siglo X y el XII trazan la vida cotidiana, las creencias y las quimeras de la Edad Media.

En Angoulême, no deje de ver los setenta personajes de la catedral Saint-Pierre; en Poitiers párese ante la fachada de Notre-Dame-la-Grange, visite Saintes, Chauvigny, Saint-Savin-sur-Gartempe, Melle, Aulnay...

Aquí, entre Vendée y Poitou, se extendía hasta el año 600 un golfo marino, el Golfo de los Pictons. Los monjes cistercienses decidieron desecarlo y contribuyeron a crear la fisonomía de las marismas de Poitou. La mejor manera de recorrerlo es alquilando una barca: una «plate» guiada por un batelero para adentrarse en este laberinto de «conches», canales y esclusas donde pululan las anguilas, las carpas, las luciopercas, las percas y los lucios.

Poitou-Charentes, tierra de tradición y futuro

Queda por visitar, en cualquier época del año, el Futuroscope de Poitiers: imágenes interactivas, en relieve, a 360°... Después de la fascinación de tanta tecnología futurista, nada más relajante que una vuelta a los orígenes a base de especialidades locales, para darse un homenaje con esos caracolillos grises que los de Charente llaman «cagouilles» y los de Poitou «lumas», el sabor de la «éclade» o la «mouclade» (plato de mejillones), la caldereta y las «mojettes» (judias blancas)...

¿Le gustaría descubrir Poitou-Charentes? Reserve su alojamiento en uno de los hoteles restaurantes Logis de la región y déjese seducir por el encantador marco de su destino.

Picardia

Logis Hôtels - Votre séjour en Picardie

Su estancia en Picardía, en el corazón de una «real» naturaleza

La estancia en Picardía le permite (re)descubrir episodios enteros de la historia de Francia: Clovis en Soissons, Hugues Capet en Senlis, el gótico primitivo y flamígero en Noyon…

Picardía: tras las huellas de los monarcas franceses

Una estancia en Picardía supone sumergirse plenamente en la historia. Puede optar por la ruta histórica del románico al gótico, que atraviesa los bosques reales del Oise; o la ruta de la flor de lis de Francia y la rosa de Picardía, que le lleva de Saint-Denis a Boulogne-sur-Mer; o la ruta de los Valois, desde el campo del pañuelo de oro o de los arqueros…

Déjese guiar desde los emplazamientos neolíticos a las fortalezas célticas; del parque arqueológico más grande de Francia en Samara, a los refugios subterráneos de Naours; de los castillos a las abadías, sin olvidar las seis catedrales picardas: la «Biblia en piedra» de Amiens, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO; la de Laon, tan aérea; Beauvais, «Partenón de la arquitectura»...

Picardía, una región de fiestas gastronómicas

Picardía es una región que sabe vivir, y sabe celebrar la historia a su manera, mediante recreaciones históricas, las hogueras de San Juan, la Fiesta de las Flores, las Noches del Fuego o los torneos hípicos de Chantilly…

Su estancia gastronómica le deparará gratas sorpresas como el paté de pato de Amiens, la tarta de maroilles (queso) de la Thiérache, mariscos y moluscos en la bahía de Somme, las empanadillas de Laon, los «croustillons» (buñuelos) de Saint-Quentin, los frutos del bosque de Noyon y la crema Chantilly.

Su estancia en Picardía, entre el placer y la naturaleza

En los Hortillonnages de Amiens puede navegar en barcas o en «bateaux à cornets». En la bahía de Somme, podrá admirar miles de aves, al igual que en la reserva botánica de las marismas de Cessières.

Los espacios verdes de Picardía le ofrecen además numerosas actividades deportivas: paseos en carreta, golf, senderismo, cicloturismo, pesca y, por supuesto, equitación, ya que Picardía es «la región del rey caballo» y Chantilly, que alberga el «museo vivo del caballo», la capital de la equitación en Francia. Déjese seducir por una estancia «senderista».

Cuando vea las avenidas ecuestres de Compiègne, las prestigiosas pistas de carreras, los centros ecuestres y los lugares de entrenamiento de los purasangres, entenderá por qué esta región está orgullosa de sus miles de caballos y, en particular, los de la raza «Henson», 100 % regional.

Picardía al hilo del agua

Mil doscientos kilómetros de agua atraviesan los tres departamentos de Picardía. Los canales del norte (Péronne-Noyon, Saint-Quentin-Chauny, del Oise al Aisne, del Ourcq…) atraviesan paisajes muy variados. Los pescadores disponen de numerosos lugares para que piquen los peces: los estanques de la Somme, el valle de Noye, la Thiérache, el Soissonnais, el Oise...

El litoral atrae a los amantes de los deportes náuticos por sus extensas playas de fina arena, la vista de la bahía de Somme, las calas de guijarros y los bellos acantilados de arenisca.

Si tiene sed de naturaleza y actividades variadas, reserve su estancia en uno de los hoteles restaurantes Logis seleccionados de los tres departamentos que componen la región de Picardía.

www.logis-somme.com/

http://www.logishotels.com/hotel/picardie/index.html

Loire Atlantico

Logis Hôtels - Votre séjour dans les Pays de la Loire

Su estancia en la región del Loira, turismo ecológico entre el mar y la montaña

Su estancia en la región del Loira le transporta al corazón de la misteriosa Brière, la Venecia verde, los pueblos trogloditas, al canto gregoriano y a su fantástico arte popular.

Turismo verde en la región del Loira

¡Una estancia en la región del Loira, pura agua, pura vida! Dispone de al menos 400 km de cursos de agua navegables para disfrutar de un largo crucero en pequeñas gabarras, chalanas, barcas o «foigouilles». El Mayenne, el Maine, el Sarthe, el Oudon... todos se pueden descender, al igual que el Erdre, río flanqueado por palacetes y mansiones utópicas como las «Folies Sifflait», excéntricamente encantadoras, con sus pabellones en trampantojo y sus escaleras que no conducen a ninguna parte.

Y por supuesto el Loira, que hay que descubrir en «gabare», una embarcación de quilla plana y velas cuadradas, herencia del s. XIX. Al oeste de Nantes aparece la misteriosa región de Brière, donde abundan los canales y las turberas en una superficie de 20.000 hectáreas, que se puede visitar además en chalana desde Trignac o St-Liphard.

En este el paraíso donde viven el carbonero, la focha y el pechiazul, entre otros, puede visitar la Maison de l'Éclusier (la casa del guardaesclusas) y, sobre todo, Kerhinet, un pueblecito de casas típicas de tejado de caña y junco de la marisma, que parece sacado de un cuento de hadas. En la ribera opuesta del río, el lago de Grand-Lieu, una de las más bellas reservas naturales de agua de Europa, alberga la garza, el ánade friso y una alfombra de flores de nenúfar en julio.

Más al sur, las marismas de Poitou, con sus pequeñas parcelas flanqueadas por canales, atraen también a las aves migratorias, las aves de paso y los turistas sensibles al encanto de esta «Venecia verde».

Su estancia en la región del Loira en bicicleta, a caballo o en coche

No muy lejos se encuentran la ciudad de Fontenay-le-Comte, citada por Rabelais; el casco histórico de Vouvant, encantado por la leyenda de Mélusine; los castillos de Pouzauges y Tiffauges, feudos de Gilles de Rais, el bien llamado Barba Azul… Tantas otras posibilidades de una escapada por tierras de La Vendée.

En Anjou, la filosofía budista tiene espacio propio en el parque oriental de Maulévrier y el aroma del Jardin des roses (rosaleda) de Doué-la-Fontaine se siente en el ambiente, mientras que en Fontevraud descansa para siempre la bella Leonor de Aquitania. En este Maine-et-Loire, hay que ir «tierra adentro» para visitar, además, las cuevas de Rocheminier y las criaturas bestiales talladas en la caverna de Dénezé-sous-Doué y en Noyant-la-Gravoyère, la «mina azul» y sus vetas de pizarra.

En la Sarthe, las bóvedas góticas de la abadía de Solesmes conforman un ambiente cargado de espiritualidad, aún mayor cuando en ellas resuenan los más bellos cantos gregorianos. En el valle, un poco más lejos, aparece Malicorne, célebre por su cerámica y sus azulejos, cuyos talleres se abren a la mirada de los curiosos.

En Mayenne, le encantará pasear por las callejuelas de Sainte-Suzanne, deliciosa ciudad medieval, y asombrarse en Cossé-le-Vivien, frente a la fortaleza del arte fantástico creado por Roger Tatin.

Las capitales regionales merecen asimismo una parada. Cabe destacar el casco antiguo medieval y el museo del automóvil en Le Mans, el tapiz del Apocalipsis en Angers, la Escuela de Equitación de Saumur, el museo Jules Verne y el pasaje Pommeraye en Nantes...

El turismo azul, imprescindible en la región del Loira

Aún nos quedan el mar y las largas playas de La Baule, la Tranche y Saint-Jean-de-Monts, y el encanto de las islas de Yeu y Noirmoutier, al que es muy agradable llegar por el Gois con marea baja. En el Ocearium de Le Croisic, en 600 m3 de agua marina, chapotean el pez escorpión, el pingüino y el tiburón, entre otros escuálidos.

El litoral, con sus seis centros de talasoterapia, es el lugar ideal para recuperar la forma y el paraíso de los golfistas y los navegantes. La brisa cargada de yodo que sopla aquí abre todos los apetitos.

Después de haber degustado los salmones y los lucios con mantequilla blanca, la anguila a la plancha con sarmientos, las rillettes de Le Mans y el bistec «Châteaubriant», sólo le queda extasiarse ante una mariscada y un vaso de vino del Loira y dejarse embriagar por la deliciosa brisa marina.

Disfrute de una estancia en un hotel restaurante Logis y déjese envolver por la riqueza de la región del Loira.

Alta Normandía

Logis Hôtels - Votre séjour en Haute-Normandie

Su estancia en Alta Normandía, entre verdes prados y vestigios del pasado

Alta Normandía, esta región donde el verde de los prados se confunde con el azul de la Mancha, le invita a conocer su legado histórico a través de su patrimonio.

Alta Normandía ofrece un patrimonio excepcional

Durante su estancia en Alta Normandía, pasará por Dieppe, decana de las ciudades costeras francesas. La ciudad, frecuentada por la aristocracia debido a sus aguas, se extendió rápidamente hasta la campiña circundante. Así se descubrió el encanto de Varengeville, ciudad en cuya vidriera de la iglesia inmortalizó su firma Georges Braque antes de morir.

Los amantes de los faros apreciarán el del Cap d'Ailly en Sainte-Marguerite, justo antes de perderse por las gargantas de Petit-Ailly, bordear la Côte d'Albâtre, «robada» al mar, o recorrer los valles costeros de la región de Caux.

Le Havre, frente a Honfleur, bien merece una visita, de una parte a otra del estuario, y no deje de tomar el puente de Normandía, que mide tanto como los Campos Elíseos de París. A continuación, su itinerario en Alta Normandía le conduce al fuerte de Sainte-Adresse, denominado localmente «el sombrero de Napoleón». Con buen tiempo, el lugar ofrece uno de los más bellos panoramas de la Côte du Calvados.

Después puede tomar la ruta de las abadías por la carretera que va de Le Havre a Rouen. Saliendo de Trait, el bosque de Brotonne, encorsetado por los meandros del río, supone una agradable excursión. No lejos de ahí, en Caudebec, el oleaje muestra su cara más espectacular durante las grandes mareas equinocciales.

En Giverny caerá rendido ante el refinamiento de la casa «rosa y verde» de Claude Monet o soñará gracias a los nenúfares del estanque de las ninfeas. De Rouen a Vernon existe una carretera que bordea las riberas del Sena. Su estancia en Alta Normandía le desvelará, además, a las curiosidades del Vexin normando: la piedra de Gargantúa, la costa de los dos amantes, las esclusas de Amfreville...

Alta Normandía: las cicatrices de la historia

Aproveche su estancia en un hotel con encanto para conocer otros lugares igualmente sorprendentes. En Rouen y Évreux aún subsisten vestigios de la guerra de los Cien Años. Los amantes de lo pintoresco apreciarán los alrededores de la Abbaye du Bec-Hellouin, abadía fundada por este caballero anacoreta; las pequeñas iglesias decorativas de la llanura del Neubourg y de la meseta del Roumois surgen de entre las densas sombras de sus cementerios. Las casas con entramado de madera del viejo Rouen aún rememoran el juicio de Juana de Arco.

El Château Gaillard, castillo erigido en Andelys por Ricardo Corazón de León, domina el valle del Sena desde su torre del homenaje. Las viejas ruinas galo-romanas de Évreux, regadas por el Iton, contrastan con la arquitectura moderna de una ciudad reconstruida en la posguerra.

Su estancia gastronómica en Alta Normandía

En todas las «posadas» de calidad, los chefs le ofrecerán sus productos de la tierra: el pato a la sangre de Rouen, el lenguado a la «dieppoise» en la costa... Los amantes de los moluscos y del marisco se darán un merecido homenaje durante su estancia en Alta Normandía a base de mejillones, ostras y bogavante.

Nadie podrá resistirse a la tentación de una crujiente tarta de manzana regada con un vaso de excelente «bère», una refrescante sidra que debe presentar muy pocas burbujas y apenas espuma al servirla.

Escápese a Alta Normandía y durante su estancia desconecte en un hotel restaurante Logis de la región.

Baja Normandía

Logis Hôtels - Votre séjour en Basse-Normandie

Su estancia en Baja Normandía, con el agua a los pies...

La Baja Normandía, famosa por su maravilloso Mont Saint-Michel, nace en la región donde el Sena desemboca en la Mancha. Su costa florida contrasta con las vastas playas del desembarco y las costas en ocasiones abruptas del Cotentin. Hay que descubrirla del mismo modo que pasamos las páginas de un libro de historia…

Les playas llenas de recuerdos de la Baja Normandía

El desembarco ha dejado toda una estela de recuerdos. Sin embargo, del muro del Atlántico no queda más que un frente de mar bautizado Côte de Nacre (Costa de nácar) si bien entre Orne y Vire, las cuatro playas Sword, Juno, Gold y Omaha se extienden en más de 120 kilómetros. Antes de pasear por la zona, durante su estancia en Baja Normandía, visite Caen y su Musée pour la Paix (Museo por la Paz): un memorial sobrio que le dará la oportunidad de revivir, en pantalla gigante, la batalla de Normandía, tanto desde el flanco aliado como desde el alemán.

A la salida de la ciudad, dos carreteras llevan a Bayeux, ciudad del célebre tapiz de la reina Matilde. La primera de ellas, la que conduce a la abadía de Ardenne, prefiere las maravillas del románico y el gótico a la guerra: de visita obligada son Rots, Sequeville en Bessin o Norrey. Por el contrario, la ruta del Odon destaca los encarnecidos combates que se saldaron con tantas bajas inglesas. Un consejo, pare en una granja cercana al castillo de Fontaine Étoupefour para degustar la sidra o el pommeau fresco y burbujeante antes de seguir a la costa para llegar hasta la austera Omaha Beach.

Flanqueando la playa, una carretera permite el acceso al cementerio americano, desde donde se contempla el valle del Ruquet y la vía abierta por las unidades del Génie. Al noroeste, la localidad de Sainte-Mère-Église rinde homenaje a los paracaidistas americanos caídos para liberar a Francia.

La ruta del Mont Saint-Michel, un lugar de visita obligada en la Baja Normandía

El departamento de La Mancha, mascarón de proa del drakkar normando, se expone a poniente a las últimas olas atlánticas mientras que a oriente se extiende el terreno protegido de la bahía del Sena.

De peregrinaje al Mont Saint-Michel, no se prive del placer de atravesar esta lengua de tierra denominada Cotentin. De camino considere la posibilidad de navegar desde Saint-Vaast hasta la isla de Tatihou, donde se puede visitar el Musée maritime (Museo marítimo) y disfrutar de las dunas y los bancos de arena, territorios predilectos de las aves. De regreso a tierra firme, haga un desvío al castillo de Tourlaville, a 5 km al este de Cherbourg, para conocer la historia de los amantes Ravalet.

Su estancia en Baja Normandía le permitirá además disfrutar del encanto de la pequeña localidad de Valognes e ir hasta el fuerte de Pirou, haciendo un alto en la iglesia de Barneville-Carteret así como en la iglesia abacial de Lessay, último refugio para muchos.

La Baja Normandía, de Honfleur a Trouville

Mucho más al norte, y a algunos cientos de metros del estuario, Honfleur y sus filas de edificios muestran sus puestos de marisco. Al sur, Deauville y Trouville, reinas de la diversión y el juego, le invitan a probar su suerte en el casino o en las carreras... Para escaparse, la Cornisa normanda y la Costa Florida disponen de itinerarios que no se debe perder.

La gastronomía normanda: ¡el reino de la nata y la mantequilla!

Como Barbey d'Aurevilly, disfrute de la cocina normanda: un escalope normando con nata al vino, almejas y ostras de Courseulles y Saint-Vaast, o una tortilla de la Mère Poulard en el Mont Saint-Michel... durante una estancia gastronómica.

A continuación tendrá todo el tiempo del mundo para desentumecerse tomando la ruta de los parques y jardines que cruza Orne, Calvados y la Mancha. Un itinerario que permite descubrir una Normandía exótica en Plantbessin y Beaumont-Hague, clásica en el Mansart en el castillo de Brécy y fastuosa por la parte de Granville.

Reserve su próxima estancia en Baja Normandía en un hotel restaurante Logis y goce de una atención personalizada y hospitalaria en un ambiente tan acogedor como encantador.

Nord Pas de Calais

Logis Hôtels - Votre séjour en Nord-Pas-de-Calais

Su estancia en Nord-Pas-de-Calais: ¡descubra la calidez del norte!

Tome cierta altura para admirar todas las riquezas de la región Nord-Pas-de-Calais: desde las colinas cargadas de historia del Artois hasta las colinas plenas de verdor del Avesnois, desde las torres de las ciudades fortificadas hasta los faros que vigilan la Côte d’Opale, pasando por los molinos encaramados a los montes de Flandes. Riquezas naturales, culturales, urbanas, humanas, históricas, gastronómicas... ¡tanto por descubrir en una estancia en Nord-Pas-de-Calais!

Nord-Pas-de-Calais, una naturaleza generosa y diversa

140 kilómetros de playas de fina arena y dunas salvajes bordean la Mancha y el mar del Norte (el paraíso de los surfistas o windsurfistas) que flanquean los acantilados vertiginosos de los dos cabos, cabo Blanc Nez y cabo Gris Nez, declarados merecidamente «Grand Site National».

680 kilómetros de canales y cursos de agua navegables forman la red fluvial más densa de Francia y las marismas de Audomar son famosas por su fauna y flora de excepción. En el corazón del Avesnois, el lago de Val Joly, con sus 180 hectáreas, dispone ahora de un club deportivo «sumergido» en pleno verdor. Para terminar, cabe mencionar los tres parques naturales regionales y sus 3.200 kilómetros de circuitos y rutas de senderismo, equitación o bicicleta.

Nord-Pas-de-Calais, tierra plena de alegrías y penas

Su estancia en Nord-Pas-de-Calais le llevará desde los torreones declarados Patrimonio de la Humanidad hasta las ciudadelas erigidas en el siglo XVII por Vauban para proteger las fronteras conquistadas por Luis XIV. Ahí recordará, además, los numerosos conflictos que han marcado nuestros pueblos. Bouvines, Azincourt, Malplaquet, Vimy, Dunkerque… Tantas batallas que aún resuenan en las consciencias... Por todas partes recorrerá los caminos donde la memoria recuerda los combates de la Primera y la Segunda Guerra Mundial. La cuenca minera, ante la perspectiva del museo Louvre-Lens, que abrió sus puertas en 2011, revive completamente y se apresta a su nuevo destino.

Ciudades culturales y fiestas en Nord-Pas-de-Calais

Los amantes de los museos podrán saciar su curiosidad en el Palais des Beaux-Arts de Lille (museo de las Bellas Artes), uno de los primeros museos de Francia, el museo de la Piscine de Roubaix, la carrera Wellington en Arras, Nausicaä (centro nacional del mar) en Boulogne-sur-Mer y no menos de 46 museos nacionales. No es una leyenda, los Ch’tis saben recibir y disfrutar de la fiesta ¡y no sólo en Bergues! Los carnavales de Dunkerque y Cassel, las fiestas Fêtes de Gayant de Douai, Braderie de Lille, Brocante de Maroilles… las ocasiones son numerosas para constatar la calidez de las gentes del norte, cuya hospitalidad se encuentra asimismo en la gastronomía regional. Para comprobarlo, nada mejor que un desvío gastronómico en un bistró donde degustar una carbonade flamenca, patatas fritas y diversas cervezas del norte en un ambiente sin parangón en el mundo entero.

Caiga en la tentación de los encantos de Nord-Pas-de-Calais y reserve su estancia en un hotel restaurante Logis para aprovechar al máximo todos los atractivos turísticos de la región.

Midi-Pyrénées

Logis Hôtels - Votre séjour en Midi-Pyrénées

Su estancia en Midi-Pyrénées, en el corazón de una región rústica a la vez que acogedora

Su estancia en Midi-Pyrénées, entre Conques, la abadía benedictina que vela el Aveyron, y Saint-Bertrand-de-Comminges, grandiosa catedral que se acurruca en la falda de los Pirineos, le va a permitir conocer una región plena de dulzura y serenidad.

Los Midi-Pyrénées: tierra de emociones

La catedral de Rodez se recorta majestuosa entre el azul del cielo y el perfil de las montañas. El impresionante Pic du Midi, bastión avanzado de la cordillera pirenaica, contempla las tierras bajas. Desde Puylaurens, un antiguo pueblo tarnés, aparece la barrera que va del Canigó catalán a los montes de Béarn.

Su estancia en Midi-Pyrénées será la ocasión ideal para dejarse embargar por la emoción de la simple vista de un rebaño en las sombras del monte de Aubrac, o en el viejo Quercy, cuando una noche de verano emule a Henri Plantagenêt cabalgando hacia Rocamadour.

La presencia del pasado histórico se hace evidente por todas partes: en los valles, a cuyos flancos se agazapan pueblos fortificados como Saint-Cirq-Lapopie, la ciudadela de Lot; en Aveyron, donde la naturaleza permanece aún inalterada; alrededor de la catedral de Albi que domina el país de los cátaros; en la Ariège de Gaston Phoebus, que hizo de Foix la ciudad más temida del sur; en el país bigourdan, tierra de o«»rgullosos montañeses rebeldes; en Gascogne, antaño objeto de la avaricia de un rey de Inglaterra que resultó más gascón que "su primo" de Francia.

Los Midi-Pyrénées, tierra de acogida

La tierra de Oc, labrada con el infortunio de un conde de Toulouse, con los pillajes del Príncipe Negro, con los horrores de las guerras de religión, ya no llora más. Ha sabido conservar intacta su naturaleza, tan expuesta al autan, ese endiablado viento que trastoca el alma de los hombres.

Cuando le digan soy «gascón»o «riégeois», «aveyronnais», o «toulousain», no lo dicen como una reivindicación provinciana, sino más bien como la afirmación de una identidad profunda, de una toma de conciencia estética. Los vestigios que la testimonian son impresionantes: las fortalezas gasconas, los castillos, las catedrales...

A veces, ese gusto por el refinamiento se tiñe de misticismo. A Rocamadour venían antaño miles de creyentes en busca de curación e indulgencias... Hoy en día, Lourdes recibe a los que esperan un milagro de la Virgen.

Toulouse, ciudad capital de los Midi-Pyrénées

Su estancia en Midi-Pyrénées le llevará a Toulouse, ciudad fiel a su pasado, que se ha desarrollado a lo largo de «su» Garona, protegida por la espadaña milenaria de Saint-Sernin, la basílica románica más vasta de Occidente. Pero Toulouse es además una auténtica capital moderna, tecnológica y puntera en aeronáutica.

En la Edad Media, un arte de vivir, pensar y crear hizo de la ciudad y su región un referente cultural en Europa. La riqueza de esta civilización residía en su floreciente comercio, de ahí su sobrenombre de «País de Cucaña». Hoy en día nos queda disfrutar de su sentido de la fiesta.

En Foix, la población se moviliza para celebrar las «Journées Médievales» (Jornadas medievales), uno de los grandes espectáculos del verano. Cordes organiza las fiestas del «Grand Fauconnier» (Gran Halconero). En Marciac, en el Gers, se organiza uno de los festivales de jazz más famosos del mundo. En Toulouse, el festival «Musique d'Été» (Músicas de verano) en el claustro de los jacobinos, se ha convertido ya en una cita cultural obligada. Sin duda disfrutará además de sus terceros medios tiempos de rugby...

Y sobre todo no se quede con hambre, deguste el jamón de Orthez, el extraordinario salmón de Navarrenx, el potaje a la bearnesa, el pollo relleno a la cazuela de Ariège o los famosos quesos de oveja...

Reserve ya su estancia entre los hoteles restaurantes Logis seleccionados por su mayor confort y hospitalidad.

Limousin

Logis Hôtels - Séjour en Limousin au cœur des traditions

Limousin, en pleno corazón de la tradición

Ciudades medievales, iglesias de granito, una campiña ondulada, tapizada de bosques… Una estancia en Limousin hará las delicias de los curiosos y los amantes de la naturaleza.

Limousin, del agua y de la tierra

Los excursionistas y caminantes tendrán problemas para elegir entre tantos paisajes impresionantes: la llanura de Millevaches, las suaves cumbres de Monédières, las gargantas horadadas por las bravas aguas del Corrèze, el Vézère y el Dordogne...

Sin olvidar los miles de kilómetros de ríos, pantanos y numerosas reservas de agua acondicionadas para la práctica deportiva. Los lagos de Vassivière, Bort-les-Orgues, Neuvic y Saint-Pardoux son el lugar ideal para los pescadores y los windsurfistas...

Limousin, una región marcada por la historia

En las alturas de Limousin, numerosas fortalezas recuerdan las rivalidades entre los reyes de Francia, los reyes de Inglaterra y los duques de Borgoña. Desde las ruinas del castillo de Châlus, donde Ricardo Corazón de León fue a encontrar la muerte, a las de Oradour-sur-Glane, pueblo mártir de la Segunda Guerra Mundial, la historia ha dejado huellas.

La ruta de Ricardo Corazón de León y la ruta del Ventadour están jalonadas por castillos vestigios de ese pasado histórico, al igual que las ciudades medievales de Collonges-la-Rouge, Turenne, Curemonte en Corrèze, Mortemart en Haute-Vienne.

Las tradiciones artísticas de Limousin

Los esmaltes, la porcelana y los tapices de Limousin gozan de fama internacional. En Limoges, en el Musée de l'Evêché (Museo del Obispado), descubrirá la preciosidad de los tintes de los esmaltes y en el Musée Adrien Dubouché, la fineza de las porcelanas decoradas por Cocteau, Renoir o Dufy, entre otros.

Si desea conocer todo sobre el arte de los tapices, importado de Flandes durante el siglo XIV y retomado durante los años 30 por Lurçat, no deje de visitar el Musée départemental d'Aubusson. En Eymoutiers, en Haute-Vienne, el Espace Paul Rebeyrolle, que toma el nombre del célebre pintor natural del pueblo, es una bella muestra de que el arte contemporáneo ocupa un lugar predominante en esta región.

Limousin le ofrece la cocina de «la abuela»

Le encantará la cocina tradicional que ensalza al máximo los sabores de los productos de la tierra: carnes de óptima calidad, truchas, lucios, cangrejos de río, trufas y setas. Una estancia en Limousin es una oportunidad única para que los gourmets de fino paladar puedan degustar las innumerables especialidades de la región: la «bréjaude», una sopa con bacon y repollo, el « enassous», un paté de patatas picadas, colas de cangrejos de río preparadas con nata y mízcalos, confits, foie gras... y el famoso «clafoutis» de picotas.

En Limoges, el tercer viernes de octubre, la fiesta de los « etits Ventres» (Los Barriguitas) le propone hacer «ipailles» en la rue de la Boucherie. Los mercados de Brive et Saint-Yrieix le invitan a descubrir sus puestos de trufas y foies gras de oca o pato. ¿Pensaba que se iba a quedar con hambre en Limousin?

¿Desea pasar una estancia en Limousin? Reserve un hotel restaurante Logis en la región y descubra la inmensa riqueza de esta tierra única.

Lorena

Logis Hôtels - Votre séjour en Lorraine

Su estancia en la Lorena, en el corazón de una tierra excepcionalmente rica

La Lorena, de posguerra y del periodo posindustrial, con sus ciudades termales y sus canales, sus ciruelas «mirabelles» y sus bosques, sus cristalerías y Nancy, bien merece una estancia de varios días.

La Lorena le ofrece la magia de sus aguas

Se llaman Vittel o Contrexéville, Bains-les-Bains, Plombières o Amnéville. Estos balnearios, famosos por sus aguas, atraen a los pacientes y turistas que desean ponerse en forma o probar su suerte en el casino. El casino art-déco de Vittel, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es de visita obligada por su arquitectura.

Las aguas del Mosela, el Meurthe y el Meuse son menos minerales pero están preñadas de truchas, carpas y lucios. Al igual que los lagos de Madine, Pierre Percée y Gérardmer, que se disfrutan tanto en verano para bañarse como en invierno para patinar sobre su superficie helada. La Lorena es el destino ideal para colmar su deseo de agua.

La Lorena, verde y natural

Los amantes del deporte blanco serán felices en los bosques de la zona, por las pistas de esquí alpino —Gérardmer, Ventron, La Bresse —, los circuitos de esquí de fondo y las pistas de senderismo. En verano se puede pasear por los senderos, practicar escalada o descenso en trineo con ruedas en los tres parques naturales principales de la región: el parque regional de la Lorena y el parque Ballons des Vosges y Vosges du Nord.

La Lorena, plaza fuerte en la historia de Francia

Las secuelas de la guerra se hacen evidentes en las trincheras que no se olvidan. La historia les ha marcado el paso del tiempo, de manera que los lorenos han convertido a Verdún en un símbolo, y en el punto del mortífero conflicto han erigido el Centro Mundial por la Paz, la Libertad y los Derechos del Hombre. Cerca de ahí, Metz vive apacible al filo del agua, al abrigo de su catedral.

Más al sur, Pont-à-Mousson vela por la abadía de Prémontrés; Nancy nos abre su gran plaza Stanislas: Épinal desvela su imaginería popular; Baccarat deslumbra con sus cristalerías y Commercy nos regala los exquisitos sabores de sus magdalenas.

Durante aquel tiempo, las ciudadelas de Vauban, aún intactas, estaban preparadas para vigilar la frontera belga en Montmédy y la frontera alemana en Bitche, el paraíso de los amantes de los "juegos de rol".

La buena cocina de la Lorena

En Lorena, la gastronomía se expresa en todo su esplendor: los pescados se cocinan con vino gris o cerveza, las carnes de caza se preparan al horno o en cazuela, las mirabelles doradas en tartas de hojaldre...

Y si la mesa esta vestida con un mantel de encaje de Mirecourt o con bordados de Lunéville, y una cristalería que suena a Daum, Baccarat o Saint-Louis, ¿cómo se puede resistir alguien a un blanco del Mosela, un gris de Toul o un chupito de aguardiente?

Reserve su estancia en Lorena en un hotel restaurante Logis y disfrute de unas vacaciones para el descanso en una región plena de actividades deportivas y culturales.

Languedoc Roussillon

Logis Hôtels - Le Languedoc-Roussillon à la rencontre d'un terroir diversifié

Languedoc-Rousellón, al encuentro de una tierra diversa

Su estancia en Languedoc-Rosellón es la ocasión ideal para convivir con todo un crisol de gentes y culturas. El Languedoc-Rosellón se deja caer desde la cordillera central al Mediterráneo en tres etapas distintas. De la Lozère a las cumbres pirenaicas, la región le ofrece innumerables itinerarios.

Languedoc-Rosellón: de la Lozère a la Camarga

En Lozère podrá contemplar las llanuras de forraje del Aubrac, los bosques y los ríos de la Margeride, el paso ancestral de los rebaños conducidos cada verano por los pastores trashumantes.

La ecología adquiere todo su sentido en el corazón de estas tierras protegidas que albergan especies animales amenazadas y hoy en día reintroducidas. Los lobos y los bisontes se vigilan con atención y hoy en día se les puede observar sin peligro alguno en su propio territorio.

Los Cévennes, tanto tiempo impenetrables, también han conservado su idiosincrasia y reservan a los visitantes numerosos descubrimientos como la cría de los gusanos de seda, las aldeas salpicadas de tejados de pizarra, los castañares o el impresionante bosque de bambú de Prafrance.

Los amantes de los deportes acuáticos optarán por las Gargantas del Tarn donde pueden descender en barca o en canoa hasta los «cañones» por paisajes vertiginosos, fantásticas paredes escarpadas y cornisas talladas en la roca.

El Gard, donde confluyen los Cévennes, la garriga y la Provenza, aúna la riqueza de su pasado romano con las extensas llanuras de la Camarga, mitad agua mitad tierra, refugio de la sal y la arena. Los colores de la naturaleza quedan ensalzados en el rosa de los flamencos, el negro de los toros y el blanco de los caballos...

Su estancia en la costa de Languedoc y el interior

Desde Montpellier acérquese a la costa, virgen en su gran parte, donde aparece un ramillete de localidades de veraneo con inmensas playas de arena y un rico patrimonio que se puede admirar en las iglesias románicas y góticas, en los sitios agazapados en elevados parajes de gran belleza, y en los palacetes renacentistas cuyos frescos y misteriosos patios no difieren mucho de los que frecuentaron Molière o Rabelais.

El parque natural del Haut-Languedoc, entre el páramo y la garriga, ofrece unos paisajes impresionantes: cañones vertiginosos, lagos de riberas rojas y ocres... Durante su estancia en Languedoc-Rosellón descubrirá más adelante el interior donde, coronando una cumbre o en un recodo del camino, aparecen repentinamente «ciudadelas de vértigo», abadías y colegiatas agazapadas en los recovecos de las colinas.

Ahí aparece Carcasona. La ciudad medieval más grande de Europa parece salida directamente de una película de capa y espada. Los célebres viñedos del Minervois y de Corbières la rodean para hacer las delicias de los amantes de los grandes caldos con todos los matices de estas tierras luminosas.

La costa catalana y el Rosellón

Perpiñán, la capital del Rosellón, ha sabido proteger su patrimonio original, su herencia cultural desde los reyes de Mallorca a los bronces femeninos del escultor Maillol. Durante su estancia en Rosellón le esperan gratos descubrimientos como Tautavel, donde se descubrió el cráneo del homínido europeo más antiguo (de ¡450.000 años!) y Céret, donde están expuestos los grandes precursores del arte contemporáneo: Picasso, Matisse o Chagall, quienes cayeron rendidos ante el encanto de la inefable luz de la costa catalana.

Las atractivas playas y calas se suceden asimismo en Collioure, Saint-Cyprien o Port-Vendres. Los Pirineos catalanes, abiertos ampliamente al Mediterráneo, ofrecen todos los placeres de la montaña.

Las abadías románicas, en nido de águila o en los valles a pie del Canigó, aún se alzan con sus torres almenadas y sus apacibles claustros. En verano, estos templos se abren para celebrar distintos festivales de música para hacer las delicias de los visitantes más melómanos.

Languedoc-Rosellón, una tierra de especialidades culinarias

Durante su estancia en Languedoc-Rosellón, no se pierda las especialidades locales como la brandada de Nîmes, las ostras de Bouzigues, los chopitos a la sétoise (estilo sete), las blanquetas (guisos de carne blanca) de Limoux, los moscateles y banyuls...

Reserve su estancia entre los hoteles restaurantes Logis que se ofrecen en Languedoc-Rosellón y goce de diversas actividades para darse un merecido homenaje durante su estancia.

 

Paris Ile-de-Francia

Logis Hôtels - Votre séjour en Ile de France

Su estancia en Île-de-France: descubra las riquezas de la región parisina

Una estancia en Île-de-France es la ocasión ideal para hacer acopio de una enorme reserva de imágenes y emociones. Si tiene espíritu de aventurero y un viernes, un sábado o un domingo libres...

Île-de-France en cualquier temporada

Primavera festiva en París, cuando las esculturas reaparecen en los Campos Elíseos.

Verano medieval en Provins, donde caballeros y escuderos toman las murallas al asalto.

Otoño animal en Fontainebleau, cuando en el bosque brama una fauna muy bien protegida.

Invierno triunfal en Saint-Denis, donde se construye la vía real de acceso al estadio de Francia…

Île-de-France vive las cuatro estaciones dejando al visitante el privilegio de la improvisación. A medida que pasa el tiempo, uno se deja mecer por la fuga de los cursos de agua, la sonata de sus pueblos, la zarzuela de las riberas del Marne, el réquiem de las catedrales… Una historia perfectamente orquestada en sus grandes arias, muestra de que la región capital del país cuenta con un corazón enternecedor...

Descubrimiento repentino de Île-de-France

Su estancia en Île-de France le permite admirar las obras maestras de los grandes alarifes de las catedrales. A un paso de los adoquines de la Ópera Bastille se encuentran los conjuntos históricos fortificados de Provins, Dourdan, Nemours o Égreville. A un soplo del palacio de Maisons-Lafitte, la Grande Arche (Gran Arco) de la Défense. A una eternidad de la basílica de Saint-Denis, la catedral de Evry, y a una eternidad de los herederos de los Capet, los arquitectos actuales, nuevos «señores» de las ciudades.

Desde aquí se pueden recorrer tranquilamente mil años de la historia de Francia, pues los paseos tomados al azar encuentran repentinamente un destino... Nada comparable a una excursión por el Sena, cuyos meandros conservan todos los humores de la ciudad, para aprender, a la extravagante velocidad de 8km/h, cómo se puede saborear el paso del tiempo.

Nada más emocionante que un paseo impresionista por Auvers-sur-Oise, Giverny o la isla de Châtou, tras las huellas de Van Gogh, Monet o Renoir. Nada más mágico que descubrir de manera repentina, un antiguo vado, un molino dormido y una ribera que antaño atravesaban los caballos que tiraban de la sirga.

Île-de-France: atracciones únicas

El palacio de Fontainebleau lleva a los más pequeños tras los pasos de Da Vinci y Napoleón, dos de sus huéspedes más ilustres, mientras que en las paredes rocosas que lo rodean, los «acróbatas» ponen a prueba su sentido del equilibrio.

El Argonaute se alza en el muelle del parque mágico de La Villette y el Gato con botas aún fabula en el parque del palacio de Breteuil. Las ferias Foire du Trône y Fête à Neu-Neu nos harán dar varias vueltas para que nos recuperemos después a base de gofres y golosinas. En Marne-la-Vallée, Mickey tiene su propio show y Alicia le espera para merendar cerca de la casa encantada y del castillo de la Bella Durmiente.

Para terminar, Augusto, con su increíble humor, conquista a mayores y pequeños en el Cirque de Paris. ¿Quién ha dicho que en Île-de-France nadie se ríe?

¿Tiene ganas de divertirse, de descubrir, de maravillarse de los esplendores de la región parisina? Reserve su hotel restaurante Logis y goce de una inolvidable estancia en Île-de-France.

 

Franco Contado

Logis Hôtels - Votre séjour en Franche-Comté

Su estancia en Franco Condado, una región de “pura naturaleza”

Franco Condado, región limítrofe con Suiza, Alsacia, Lorena y Borgoña, aúna en todo momento lo bueno y lo bello de la buena vida. ¿De qué forma? Sencillamente de forma natural.

Franco Condado se perfila entre bosques y cursos de agua

Su estancia en Franco Condado le permite descubrir una región tapizada de bosques, admirable por la belleza de unos paisajes perfectamente conservados. El parque natural de Haut-Jura, el parque natural regional de Ballons des Vosges, las cordilleras de la Joux, Massacre o Noirmont… En el corazón de esta región, en ocasiones domada pero a menudo salvaje, se alza esbelta la sombra verde de los abetos.

En Franco Condado, los árboles crecen hasta donde se pierde la vista, lo cual quiere decir que hay presencia de agua por todas partes. Las cascadas del Hérisson, los rápidos del Doubs y del Ognon, los lagos del Jura y de los Mille Étangs de Haute-Saône no son más que algunas sorpresas entre las muchas que le deparan los 5.350 kilómetros de cursos de agua, los 80 lagos y los 320 kilómetros de vías navegables de la región.

Franco Condado le ofrece un patrimonio único

De regreso a tierra firme, dispone de más de mil y una rutas de senderismo para descubrir durante su estancia la riqueza de un pasado histórico y un patrimonio cultural e industrial muy presente. La Saline Royale (salinas reales) de Arc-et-Senans, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, marca un hito en la historia de la arquitectura por su excepcionalidad; una joya auténtica que no hace sombra a los palacios de Arlay ni de Gy. Ni al palacio de Fabulys, que debe su nombre a sus anfitriones: un centenar de autómatas de tamaño natural.

El Franco Condado hay que mirarlo detenidamente, desde todos los ángulos, para conocerlo bien; hay que alzar la vista al cielo para reparar en las múltiples caras de un campanario “a la imperial”, símbolo de los burgos históricos de este condado.

La ruta Pasteur, la ruta de las fortalezas de Vauban, la ruta histórica de Monts et Merveilles: todos los caminos siguen las huellas de la historia. Literal o figuradamente, todos o casi todos llevan a Besançon, capital regional que bulle bajo la copa de su espectacular reloj astronómico.

Franco Condado, una región gastrónoma

Queda un camino que se toma “entre algodones”, el de la gastronomía. Ésta toma los recursos de la propia tierra, donde siempre se ha sabido preparar ahumados, con grandes cantidades de abeto y enebro; salchichas en Morteau y Montbéliard, paletilla y pechuga en las granjas, jamón en Luxeuil...

En cuanto al queso, la región cuenta con un gran embajador: el Comté, que comparte protagonismo con el Morbier, el delicado Mont d'or, el azul de Gex o Septmoncel, así como el legendario Cancoillotte. Sólo tiene que decidir qué vino del Jura desea para acompañarlo: tinto, blanco o rosado.

El Château-chalon, el Arbois, el Étoile y el Côte du Jura aparecen en todas las cartas, así como los originales Côtes de Jaunes, de Paille y de Macvin. Consuma con moderación, pero no escatime ningún segundo de placer.

¿Desea descubrir el Franco Condado? Reserve su hotel restaurante Logis y goce de una estancia en Franco Condado para descansar y maravillarse con los miles de atractivos turísticos y gastronómicos de la región.

Corsega

Logis Hôtels - Votre séjour en Corse

Su estancia en Córcega, el encuentro con una isla idílica

Nunca se termina de descubrir la diversidad y complejidad de la isla de la belleza. Descubra en el curso de su estancia en Córcega un pueblo de montañeses con fama de ariscos. Córcega, encrucijada de culturas mediterráneas desde sus orígenes, ha sabido proteger en gran parte su patrimonio natural único en Europa.

Córcega, tierra de contrastes

Córcega es el encuentro entre el mar y la montaña, el encuentro entre el líquido y el sólido, reencuentro a veces violento, pero siempre impresionante. Aquí se hallan rocas de tonos rojos (Porto), acantilados de color blanco (Bonifacio), pueblos que se merecen una visita (Muna), pinares de pino Lariccio poderosos y esbeltos (Aïtone), bosques de hayas, abetos, encinas, olivos y castaños; torrentes (Liamone), ríos, lagos de montaña (Creno), peñascos desmenuzados (Calanche de Piana), cumbres apuntadas que culminan a más de 2.700 metros (Monte Cinto).

La fauna y la flora corsas son muestra de la variedad y los contrastes de esta tierra bendecida por los dioses. Durante su estancia en Córcega quizá encuentre casualmente por los caminos muflones y ciervos en las montañas, o águilas pescadoras, que anidan en los acantilados de la reserva de Scandola, los trepadores que habitan los bosques de especies resinosas, o cerdos salvajes y jabalíes. En el curso de sus paseos podrá admirar una vegetación que va desde los cactus (chumbera) hasta los madroños, «el árbol de las fresas», y las bayas del mirto, pasando por las plantas de la garriga, la lavanda, el brezo arborescente, el lentisco, las distintas jaras y toda una serie de especies vegetales autóctonas.

Córcega, un abanico de aromas únicos

La isla de la belleza está hecha de decenas de aromas que se mezclan y toman fuerza. Para empezar, el aroma del mar, perfumado por el yodo más puro, y a continuación los perfumes de la garriga, ligeros y potentes, delicados y tónicos, donde se mezclan la jara, la zarzamora, el mirto y la lavanda.                        

En las zonas más altas, los taninos se mezclan con la resina en un entorno perfumado por las encinas y los pinos Lariccio que se suma al aroma de la tierra.

Su estancia en Córcega, corazón de una gastronomía mediterránea única

La cocina corsa ofrece sus mejores productos según la temporada. Originariamente campesina, otorga gran protagonismo al queso y, en particular, al brocciu. Su estancia en Córcega le va a permitir saborear platos de embutidos, patés, hortalizas rellenas de brocciu o suculentos chaussons, tartas de hojaldre rellenas de acelgas o calabaza. Los canelones de brocciu son para darse un buen homenaje. Las tortillas de brocciu y menta son de una finura que no tiene parangón. La sopa se elabora a fuego lento, tanto en verano como en invierno. La Azziminu, versión corsa de la bullabesa de Marsella, no se puede comparar con ninguna otra. Las cigalas, salmonetes, conchas, lubinas… son de su sabor incluso hechos a la plancha. Las truchas recién pescadas se degustan siempre con gran apetito. Las carnes de caza, impregnadas de los aromas de la garriga, le harán la boca agua. El cabrito, asado o guisado, al igual que el cordero y el jabalí le deleitarán sobremanera. Los ragús de ternera, o el estofado de buey se sirven a las mil maravillas con aceitunas, repollo, guisantes, tomates, pimientos y patatas. Los quesos, suaves o de matices más curados, se acompañan con un buen vino. Para terminar una comida, le encantará comprobar las mil y una maneras de presentar el siempre presente brocciu. Pero no olvide las otras propuestas a base de castañas o los maravillosos buñuelos. Puede acompañarlos con un Cap Corse o un Muscat, o con un licor casero cuyo secreto sólo lo conocen los lugareños…

Los corsos, un pueblo de tradiciones y raíces profundas

El corso, orgulloso y hospitalario mientras le lleguemos al corazón y le respetemos, sabe recibir al ”extranjero” como a un hermano. Esta tierra sencilla y hospitalaria le ofrece un patrimonio prehistórico, arqueológico, histórico, artístico, arquitectónico y religioso cuyas innumerables facetas irá descubriendo poco a poco durante su estancia en Córcega.

¿Le ha seducido la isla de la belleza? Reserve su estancia en Córcega para descubrir una tierra que los griegos llamaron ya ”la más bella”. Consulte nuestra lista de hoteles restaurantes Logis y goce de un alojamiento de calidad en pleno corazón del Mediterráneo.

Champagne Ardennes

Logis Hôtels - Séjour en Champagne-Ardenne

Estancia en Champagne-Ardenne: ¡una experiencia chispeante!

La estancia en Champagne-Ardenne le lleva al este de París, entre Bélgica y Borgoña. Ideal para descubrirla con la grata compañía de una copa de champán burbujeante…

La Champagne-Ardenne: naturaleza y oxigeno

Las puertas de la región Champagne-Ardenne las abren dos ciudades principales: Reims la real y Troyes la luminosa. A la primera le corresponden los oros de la coronación real y a la segunda los claroscuros de la luz filtrándose por las vidrieras de sus nueve iglesias. Entre las dos suman unos 600 kilómetros de vías navegables, 240.000 hectáreas de bosques donde abunda la caza, cuatro lagos y dos parques naturales, el de la Montagne de Reims (Montaña de Reims) y el de la Forêt d'Orient (Bosque de Levante)...

Al recorrer estas tierras durante una estancia en Champagne-Ardenne, tendrá la oportunidad de renacer en plena naturaleza respirando a pleno pulmón, admirando el paso de las aves migratorias, los venados salvajes y las delicadas orquídeas.

En determinadas épocas del año, la naturaleza se convierte en un auténtico espectáculo: la berrea del ciervo en el parque de Belval, en las Ardenas, el vuelo que alza la grulla cenicienta en el lago de Der-Chantecoq…

La Champagne-Ardenne al hilo del agua

No deje de conocer los meandros que se perfilan en el valle del Meuse de norte a sur y las riberas del Marne en medio de un viñedo en Champagne... Los 500 ríos de  Haute-Marne, paraíso de pescadores, regalan sus buenos ejemplares de lucios, percas, truchas, salvelinos...

Solicite el mapa de los mejores rincones para pescar. Con suerte le permitirá regresar a casa "con las manos llenas". Entre Troyes y Saint-Dizier, los cuatro grandes lagos —el lago de la Forêt d'Orient, el lago Temple, el Amance y el Der-Chantecoq— ofrecen espacios propicios para el baño, la vela y el esquí acuático.

La Champagne-Ardenne: una tierra marcada por la historia

Quien guste de las piedras antiguas no puede dejar escapar la fortaleza de Rocroi ni la de Langres, abrigada por tres kilómetros de murallas; pasará por Sedan, orgullosa de su inmenso castillo, para emocionarse después con obras maestras del arte gótico de la talla de la basílica Notre-Dame de l'Épine y la catedral de Reims; se cruzará en el camino con numerosos castillos, donde habitaron antaño grandes personalidades como Voltaire, en Cirey-sur-Blaise, Luis XIV, en la posada de Étoges o Milos Forman, quien eligió la Motte-Tilly como decorado para rodar Valmont.

Durante su estancia en Champagne-Ardenne, descubrirá una arquitectura específica de cada región. La piedra dorada cubierta de pizarra negra le comunica que está en las Ardenas, puede que en la misma plaza ducal de Charleville-Mézières, hermana gemela de la place des Vosges (plaza de los Vosgos) de París.

La cal y el ladrillo rojo anuncian Reims, Châlons-en-Champagne o Sainte-Ménehould. La arcilla y las paredes de madera son típicas del paisaje de prados cerrados de Champagne y del casco antiguo de Troyes, que data del siglo XVI. Para terminar, más al sur, la piedra blanca testimonia la influencia de la cercana Borgoña.

La Champagne-Ardenne: 600 kilómetros de burbujas  

Serpenteando la montaña de Reims, el valle del Marne, la côte des Blancs y la côte des Bars, recorrerá una preciosa ruta en Champagne-Ardenne, donde más de sesenta productores locales le esperan para darle la bienvenida en sus bodegas. Organice una estancia gastronómica y enológica...

Un itinerario chispeante en el transcurso del cual el placer de las burbujas se aúna con los sabores de las especialidades locales: tarta al Quemeu, jamón seco de las Ardenas vecinas, morcilla de Troyes, manos de cerdo de Sainte-Ménehould, croquignoles de Reims…

Si tiene pensado degustar una copa de champán o disfrutar de los cursos de agua que se pierden en el horizonte durante una estancia de pesca, reserve su estancia favorita en un hotel restaurante Logis y goce de una atención personalizada.

Valle del Loira

Logis Hôtels - Votre séjour dans le Centre

Su estancia en el Centro: del Valle de los Reyes a la mejor gastronomía

La región Centro-Val-de-Loire, antaño venerada por los reyes, impresionante durante el festival del Printemps de Bourges, cultiva el arte de la “buena vida”.

La región Centro, tierra de reyes

Su estancia en la región Centro le lleva tras las huellas de Francisco I, quien supo ensalzar el Renacimiento a la francesa en las majestuosas riberas del Loira haciendo construir Chambord a la manera de los pabellones reales de caza. Déjese llevar por el curso del río y remóntelo para visitar Amboise o Chenonceau aún más arriba.

Su estancia en la región Centro le permite admirar los elegantes palacetes reales y descubrir asimismo, internándose desde las carreteras principales, las pequeñas pero robustas fortalezas medievales tales como Sarzay o la Saint-Chartier que cantaba George Sand.

Esta tierra francesa, bendecida por los dioses —Chartres es buena prueba de ello—, siempre ha sido amada por los poderosos. Jacques Cœur, a quien debemos el Palais de Bourges, en agradecimiento por una acogida prácticamente maternal, regaló a la región Centro un excepcional patrimonio arquitectónico.

La región Centro, puro color

Hace falta haber vivido en Sologne, Cher o Touraine para comprender el silencio de las tierras del Centro, intuir en su olor a bosque la promesa de una buena fogata, un mazo de setas o un ramillete de lilas. En las alturas, el horizonte adopta ese "bello color azul que se vuelve violeta y torna al negro los días de tormenta".

Su estancia en la región Centro puede ser la oportunidad de seguir las huellas de Balzac, en la campiña de Touraine. Puede sobrevolar en globo sus pueblos, sus castillos y palacios y sus profundos bosques, o navegar por el gran río y sus afluentes entre las aves del parque natural de Brenne, a no ser que desee emular a Don Quijote y salir al asalto de los molinos de viento.

Cante la primavera en Bourges, cuando la ciudad está sencillamente efervescente. Aproveche al máximo los placeres de la mesa que prometen sus vergeles y sus bosques, los cursos de agua preñados de peces y las praderas donde corretean las cabras.

La región Centro, tierra prometida de los gastrónomos

En la región Centro, sabemos lo que quiere decir comer bien. Haciendo un uso delicado de su tierra, las gentes del terruño saben compartir los mejores platos en cualquier temporada del año. Rillettes y rillons, espárragos, tarrinas de caza, trucha y salmón, sábalo y pescado frito del Loira, setas y carnes de caza de Sologne, cabrito de Chavignol, Valençay o Sainte-Maure. Sin olvidar los sofisticados postres: tarta de las hermanas Tatin, pithiviers, pralinés de Montargis, paté de pera berrichon, mentchikoff de Chartres...

Y todas estas cosas buenas regadas con los mejores caldos, sabiendo apreciar el vigor armonioso del Sancerre, los soleados matices del Chinon, la fineza con cuerpo del Bourgueil. Nada mejor para admirar, con tanta gastronomía, las colinas adormecidas bajo los bosquecillos de viñas y sentir esa dulzura que invita a quedarse aquí, unos días o quizá unos años.

Reserve su estancia en la región Centro en un hotel restaurante Logis y goce de la riqueza patrimonial y gastronómica que le ofrece la región.

 

Bretana

Logis Hôtels - Votre séjour en Bretagne

Su estancia en Bretaña, en el corazón de un paisaje y un patrimonio excepcionales

Abruptas costas, parajes naturales, ermitas, calvarios, senderos, leyendas... A pesar de haber disfrutado de varias estancias en Bretaña, aún le quedan cosas por descubrir.

Bretaña, entre el mar y la tierra

Finis terrae, el fin de la tierra, una espléndida proa esculpida por el mar… Por el mar se debería abordar Bretaña, la Bretaña azul de bahías profundas, de faros erigidos sobre piedras, playas de arena y guijarros, acantilados abruptos, cabos y un rosario de islas.

De Dinard a Nantes, 1.700 kilómetros de litoral viven pendientes del estado de la mar y del vaivén del océano. Un paraíso para los navegantes deportivos, los amantes del buceo, los ciudadanos que recargan energía con los tratamientos de talasoterapia, hoy en día especialidad de la región.

Si es más terrenal que marino, puede comenzar su estancia en Bretaña por Rennes. La capital de la región merece una parada, el tiempo suficiente para visitar el Musée de Bretagne (el museo de Bretaña) y disfrutar de la animación nocturna en torno a la Place Sainte-Anne... y de tomarse un tiempo para organizar el itinerario ideal para que su estancia sea enriquecedora.  

Diríjase a Dinan y Saint-Malo —la antigua ciudad pirata— al norte. A continuación, descienda por la costa Esmeralda y la costa de Granito rosa frente a las Siete islas, para atravesar los pueblos de Trégor y Léon hasta Ouessant.

Entre en el corazón de la Armórica por Loudéac y llegue a Brest, atravesando la región de Finistère. Su estancia en Bretaña le va a permitir “empaparse” bien de esta región del interior, de sus bosquecillos y pequeños lagos, sus aldeas grises y azules, sus fuentes y ermitas.

Los amantes de la naturaleza se entusiasmarán recorriendo la landa y los bosques de Brocéliande en busca del mago Merlín, bajando en barco el Odet desde Bénodet, y admirando la subasta de la lonja de Audierne, donde embarcarán para la isla de Sein y seguirán después la ruta de los pintores de Douarnenez a Pont-Aven.

El patrimonio religioso de Bretaña

Carnac, más al sur, es el lugar megalítico más famoso y misterioso de la región, donde se conservan 4.000 menhires, vestigios de rituales, que se pierden en la noche de los tiempos. Es la prueba de que el fervor religioso se ha mantenido en Bretaña a través de los siglos y los ritos. El arte cristiano está asimismo presente en sus nueve catedrales, iglesias románicas y góticas, modestas ermitas, e innumerables calvarios.

En el interior de estos templos santos aparecen tribunas, vitrales, exvotos, cajas de órgano, baptisterios, estandartes y retablos, donde se narran las vidas de los santos. Al igual que ocurre con las tradicionales ceremonias de los "Pardons" (Perdones), son una buena excusa para las grandes reuniones y ocasiones ideales para festejar, cantar y bailar.

Bretaña, una tierra festiva.

En verano, en todos los pueblos bretones resuena el "fest-noz": a ritmo de biniou, bombarda y acordeón, resurgen tradición y pasado en cada fiesta, todas ellas acogedoras y alegres. En estos momentos únicos podrá degustar, en el curso de sus paseos, las galletas de trigo sarraceno, la charcutería de Plaiharnel, la morcilla de Guéméné, las ostras de Belon, el far bretón o el sabor de mantequilla pura con que se hace el Kouign amann.

Queda la luz, esa luz particular de Bretaña donde el azul persigue al gris y viceversa durante el crachin (sirimiri) bretón, la luz que inspira a tantos pintores, la que retienen las aves de paso...

¿Desea sentirse muy lejos? Los hoteles restaurantes Logis de Bretaña le dan la bienvenida los 365 días del año y le ofrecen todo un programa para desconectar y recuperarse plenamente.

Borgona

Logis Hôtels - Séjour en Bourgogne

Estancia en Borgoña: patrimonio cultural, naturaleza y el placer de la buena mesa

¿Desea vivir una estancia en Borgoña plena de emoción? Descubra sus fortalezas, las maravillas del románico, los viñedos soberanos... Borgoña, tenebrosa en la oscuridad de sus espesos bosques, se muestra como una región cálida y acogedora.

Borgoña, tierra de peregrinaje románico

Borgoña, la tierra elegida por los reyes de Francia, sigue siendo bastión de uno de los patrimonios arquitectónicos más bellos de Francia, cuyos edificios erigieron los benedictinos de Cluny del siglo X al XII, de los cuales el ascetismo sólo se puede comparar con el de los cistercienses.

Este panorama religioso, desde la abadía más paupérrima, agazapada en las cuevas de Favigny-sur-Ozerain, hasta la joya de Cluny, ofrece al visitante una muestra de las obras propias del románico, admirable en los arcos y bóvedas, la sobriedad de sus naves y la elocuencia de sus vidrieras.

La región sorprende en cada rincón. Tras escalar la roca de Vézelay, podrá admirar el claustro de Sainte-Madeleine, la basílica rosa y ocre, una de las más bellas muestras del románico, y después llegar hasta Cluny, al sur, conocida como la “segunda Roma”, donde se pueden seguir las huellas de Richelieu y Mazarino, antiguos abades del convento. También podrá visitar Fontenay, la “hija” de Cîteaux, tantas veces víctima del pillaje, pero cuyos guardianes actuales nos han devuelto la noble elegancia de antaño.

Todo esto sin olvidar las cuevas de Saint-Germain de Auxerre, la colegiata Notre-Dame de Beaune, la catedral Sainte-Bégigne de Dijon, y toda una miríada de ermitas perdidas por los rústicos paisajes de Morvan y del verde Auxois...

Borgoña, un libro de historia

Comience su estancia en Borgoña visitando Dijon y Beaune, pobladas aún por la memoria de los duques de Borgoña. Recorra las salas del palacio ducal de Dijon, donde se encuentra la tumba de Philippe le Hardi (Felipe el Audaz), de mármol y alabastro, símbolo de la magnificencia del ducado.

Beaune fue, hasta el siglo XIV, residencia principal de los duques. Aquí aparecen gárgolas, troneras, torres de guardia y un paseo por los bulevares extramuros que conduce al Hôtel-Dieu, el hospital más bello de Francia...

Continúe flanqueando el curso del Saône. Descubra en Chalon-sur-Saône la primera cámara de fotos del mundo, imaginada a principios del siglo XIX por un hijo de la región, Nicéphore Niepce. Entusiásmese con los colores meridionales de Mâcon, la ciudad de las tejas redondas.

Suba a continuación la cordillera del Morvan hasta el oppidum fortificado de Bibracte, donde se ha inaugurado recientemente el Musée de la civilisation gauloise (Museo de la civilización gala). Después atraviese Puisaye, la patria chica de Colette, tierra arcillosa cubierta de bosques y lagos, donde la silueta de los castillos de Ratilly, Saint-Sauveur o Saint-Armand sorprende en el recodo de la foresta. Termine su itinerario con una visita de la primera catedral gótica en Sens.

Borgoña, tierra famosa por sus vinos

Se denominan Gevrey-Chambertin, Vougeot, Vosne-Romanée, Nuits-Saint-Georges, Aloxe-Corton... Son famosos en el mundo entero. Por eso, la Ruta de los grandes vinos de Borgoña, entre Dijon y Nuits-Saint-Georges, presenta una serie de puntos que resultan imprescindibles. Para empezar, la Mecque vinícola: el castillo de Clos-de-Vougeot, propiedad de la Orden de caballería de Tastevin.

La ruta aquí es larga... Le lleva de un matiz a otro, de una cepa de Pinot noir a una del lánguido aligoté. Con ellos se prepara la fina salsa "meurette" para acompañar a la tenca, el gallo, la "pauchouse", o el jamón y salchichón caseros.

¿Desea reservar una estancia en Borgoña? Consulte la lista de los hoteles restaurantes Logis disponibles en Borgoña.

 

Auvernia

Logis Hôtels - Votre séjour en Auvergne

Su estancia en Auvernia, una región eminentemente natural

Auvernia, con sus fastuosos paisajes y sus particularidades gastronómicas, posee numerosos y encantadores atractivos para colmar sus ansias de autenticidad y naturaleza salvaje. De los Monts du Cantal al Puy de Dôme, pasando por el Mont Mézenc en la parte meridional del Alto Loira y el macizo de Cézallier al norte, su   estancia en Auvernia es la ocasión ideal para descubrir lugares insólitos, ya sea a pie, en bicicleta o motorizado. Si desea nieve para disfrutarla en familia, en invierno, Auvernia se convierte en una región de esquí excepcional especialmente apreciada por las familias con niños pequeños.

Auvernia, una tierra ricamente diversa

Los habitantes de Auvernia han sabido sacar partido a su inmensa riqueza. Así, la región presume de contar con cincos quesos con denominación de origen (“A.O.C.” en francés):

Cantal
Salers
Saint-Nectaire
Bleu d'Auvergne
Fourme d'Ambert

En invierno, los restauradores de la región ofrecen menús compuestos por la famosa "truffade", una especialidad a base de patatas y "tome" (primer prensado) de Cantal, y acompañada de embutido local.

Además de sus quesos, Auvernia ofrece licores elaborados a base de genciana, planta de gusto amargo y con reconocidas virtudes aperitivas y digestivas. Podrá degustar asimismo un vaso de Salers, bebida espiritosa prima hermana del Suze y del Avèze.

No podemos evocar la gastronomía auvernesa sin mencionar la famosa lenteja verde de Puy, leguminosa con denominación de origen que se cultiva en las llanuras de Velay, que dominan la región del Alto Loira.

Auvernia, tierra de aguas termales

La región de Auvernia debe su fama a los volcanes y a sus especialidades culinarias, pero no debemos menospreciar los otros numerosos atractivos turísticos que esconde este rincón de Francia.

Los departamentos de Allier y Puy de Dôme, por ejemplo, disponen de centros termales donde se pueden tomar tratamientos termales destinados especialmente a aliviar los males relacionados con la dificultad respiratoria (asma) en el Mont Dore y La Bourboule, o paliar las consecuencias del agotamiento y el estrés en Vichy, Bourbon l'Archambault y Neris les Bains.

Estas ciudades reciben cada año a miles de pacientes atraídos por la calidad de las beneficiosas aguas de Auvernia.

¿Desea descubrir o redescubrir Auvernia? Reserve ya su estancia entre los hoteles restaurantes Logis repartidos en los cuatro departamentos de Auvernia y seleccionados por Logis por la calidad de su alojamiento.

Aquitania

Logis Hôtels - Votre séjour en Aquitaine

Su estancia en Aquitania: mar y gastronomía

El Atlántico le depara las arenas de la Gironda y las Landas, flanqueadas por pinares, así como la costa vasca, más abrupta..., mientras que el interior le ofrece soberbias ciudades de nueva planta medievales, vestigios prehistóricos e incontables lugares donde saborear delicias gastronómicas… Una pequeña muestra de la existencia de las “diversas Aquitanias”.

Aquitania, a caballo entre el mar y el campo

Aquitania ofrece numerosos atractivos turísticos, desde las escenas marítimas hasta los paisajes campestres, que harán las delicias de los grandes amantes de la naturaleza. Desde el faro de Cordouan hasta los Pirineos, pasando por la meseta de Arcachon hasta las cuevas de Lascaux, su estancia en Aquitania le brindará numerosos encuentros insólitos de diversa índole en el mar, los bosques, las viñas, el campo y la montaña; en ciudades medievales, castillos y soberbios viñedos, que han resistido a lo largo de los siglos...

La inmensa riqueza cultural de Aquitania asoma en cada carretera y en cada departamento. A medida que recorra esta impresionante región, podrá constatar cómo poco a poco cambian los modos de vida, las tradiciones, los rasgos humanos, el acento e incluso la costumbre de llevar boina.  

Al litoral lineal de la Gironda y las Landas, paraíso de los naturalistas, se opone la costa vasca, más rocosa y abrupta. A escasa distancia de las localidades de verano que se suceden desde Soulac hasta Hendaya, se extiende una apacible campiña, jalonada de viñedos, pueblos pintorescos y castillos que seducirán a los amantes de la naturaleza en estado puro.

Una estancia en Aquitania es la ocasión ideal para descubrir Périgord y Lot-et-Garonne, además de otras regiones más desconocidas como Entre-Deux-Mers en Gironda, la Chalosse en las Landas o Béarn en los Pirineos Atlánticos. Si hay algo en común entre la arquitectura de Burdeos y la de Sarlat, las cuevas prehistóricas del valle de Vézère y los arenales de las Landas es, sin duda, la belleza de las formas en armonía con los paisajes.

Si le gustan los edificios históricos, no deje de visitar las ciudades de Villeneuve-sur-Lot, Monpazier, Eymet Monflanquin... fundadas en los siglos XIII y XIV, o recorra las callejuelas medievales y renacentistas de Brantôme, Sarlat o Saint-Émilion. Su estancia en Aquitania supone, además, la ocasión ideal para hacer un agradable viaje en el tiempo retrocediendo unos cuantos miles de años al descubrir la belleza de las pinturas rupestres de Lascaux o el zoo prehistórico de Fontirou. Disfrute de las delicias del parque natural de los Pirineos, su flora y fauna autóctonas, que se desarrollan en un entorno aún protegido.

Aquitania: tierra de agua, nieve y gastronomía

Si desea practicar un deporte emocionante, déjese llevar por la alegría del rafting en los torrentes pirenaicos, la calma de un paseo en piragua por las apacibles aguas del Dordogne, o la bravura del océano practicando el surf en Lacanau, Hossegor y Biarritz; o incluso izando velas en los grandes lagos que abundan en el litoral. Si desea una estancia con más calma, descubra la región desde las llanuras de las Landas hasta los puertos pirenaicos, a pie o en bicicleta por las pistas y senderos acondicionados.

Los restaurantes de Aquitania le van a sorprender por la diversidad de sus especialidades para comer o cenar. Los confits y foies gras aparecen en todas las cartas, pero los bordeleses tienen debilidad por la lamprea, los perigordinos por la trufa, los vascos por el jamón de Bayona, el chocolate, el turrón y el Izarra...

Un buen menú le dará, sin duda, la oportunidad de degustar las ostras de Arcachon y un "salmis de palombe", regado con uno de los "príncipes de los vinos", denominados Médoc, Saint-Émilion, Pomerol o Graves. El mundo entero envidia estos deliciosos burdeos y sucumbe ante el aroma a ciruela o violeta de un armagnac maduro.

¿Tiene pensado disfrutar de una estancia en Aquitania durantes sus próximas vacaciones o durante un fin de semana? Reserve su hotel restaurante Logis  y disfrute de las numerosas actividades que le ofrecen sus anfitriones.

Alsacia

Logis Hôtels - Séjour Alsace

Su estancia en Alsacia: enología, alta cocina y descubrimientos insólitos

Alsacia se presenta como una región con innumerables atractivos turísticos, desde las casas con entramado de madera a los castillos “colgantes”, pasando por los viñedos que tapizan los cerros y las especialidades gastronómicas propias de esta tierra.

Ruta de los vinos de Alsacia…

Alsacia es una región famosa por su tradición vitivinícola. Durante una estancia enológica, podrá conocer las siete denominaciones más importantes de la región:

-    Gewurztraminer: un vino suave de aroma intenso muy apreciado como aperitivo o para acompañar un queso curado o un postre.

-    Sylvaner: un vino blanco ligero y muy refrescante que conjuga a la perfección con una mariscada.

-    Riesling: un vino blanco seco y gastronómico, ideal para acompañar carnes blancas, marisco o la típcica choucroute.

-    Pinot blanc: un vino delicado que puede servirse con cualquier plato.

-    Pinot noir: un vino tinto o rosado (el único de Alsacia) de matices afrutados, que se degusta con carnes rojas o embutidos.

-    Tokay Pinot gris: un vino de cuerpo muy aromático, ideal para las celebraciones acompañando un foie gras.

-    Muscat: un vino de gran cuerpo, apreciado como aperitivo.

Todas estas denominaciones de Alsacia se pueden descubrir siguiendo la Ruta de los vinos, que serpentea a lo largo de 170 kilómetros, entre Marlenheil, al norte, y Thann, al sur. La ruta atraviesa unas cien localidades donde los viñedos son sólo uno de los numerosos encantos.

La degustación de un vino etiquetado como "vendanges tardives" (cosecha tardía) o "sélection de grains nobles" (selección de uvas nobles) ¡hará de su estancia en Alsacia aún más grata!

Una estancia en pleno corazón de la historia alsaciana

Tómese su tiempo para visitar el patrimonio alsaciano que irá encontrando por la Ruta de los vinos. Lo ideal es organizar una estancia con etapas cortas para descubrir la muralla del siglo XIII que encierra la bella localidad de Wangen; visitar Rosheim y Andlau; aprovechar una parada en Obernai para subir a la abadía del monte Sainte-Odile, imaginar a Jean Renoir rodando "La Grande Illusion" en el castillo de Haut-Koenigsbourg; interesarse por la labor del centro de recuperación de cigüeñas y la reproducción de nutrias en Hunawihr; descubrir en Colmar los museos de Unterlinden y Bartholdi, célebre escultor a quien los franceses deben el león de Belfort y los americanos la estatua de la Libertad...

Los enamorados del arte románico cuentan con una ruta ideal para ellos, desde Wissembourg, en los Vosgos, a Feldbach, en Sundgau, donde podrán visitar más de 120 lugares de interés en 19 localidades distintas: iglesias, castillos y conventos de los siglos XI, XII y XIII.

Bertschdorf y Soufflenheim son dos lugares de interés para los amantes de la alfarería, donde podrán admirar su cerámica característica.

Estrasburgo cuenta con una catedral donde se puede admirar, entre otros, el célebre reloj astronómico, el órgano Silbermann y los tapices que recrean escenas de la vida de la Virgen. Si pasa por Mulhouse, no deje de visitar los museos dedicados al automóvil, el ferrocarril, la cerámica, la electricidad y el papel pintado.

Para quien desee practicar alguna actividad deportiva, el Club Vosgien dispone de circuitos acondicionados para pasear, descubrir las cumbres y los lagos, el Donon y el Lichtenberg, el Lauter y el Ried.

Alsacia, una región apreciada por sus especialidades gastronómicas

Reponga fuerzas en una típica winstub (taberna) o en un restaurante más elegante donde degustar las especialidades culinarias alsacianas. Si el célebre choucroute es algo que no se debe perder durante su estancia en Alsacia, aprecie también el baeckeoffe o "plato del lunes"; la caldereta del Rin; la flammeküche (tortita flambeada) con el peculiar sabor de la nata amarga, la cebolla y el beicon; el kougelhopf o bizcocho alto... Sin olvidar el inimitable foie gras y la innumerable variedad de embutidos.

Los gastrónomos que deseen degustar una trucha de los Vosgos o una carpa de Sundgau tendrán que ir hasta Altkirch y Winkel para satisfacer las exigencias de su paladar.

Alsacia, una región festiva

Alsacia tiene motivos de celebración en todas las épocas, cuyo ritmo viene marcado por los Messti y los Kilbe, las fiestas del vino y del fin de la vendimia. En invierno, el ambiente de los mercadillos de Navidad, la decoración de las plazas, la iluminación de los abetos… presentan un encanto único. ¡Algo completamente natural en una región que ha popularizado la tradición del árbol de Navidad desde el siglo XVI!

¿Desea recorrer Alsacia durante su próxima estancia? Reserve su hotel restaurante Logis en Alsacia y ¡disfrute de las innumerables actividades disponibles para relajarse y conocer las especialidades de una tierra excepcional!